Bush: Crisis “no es un fracaso del libre mercado”

NUEVA YORK. EFE.  El presidente de EE.UU., George W. Bush, afirma que la actual crisis económica y financiera “no es un fracaso del libre mercado”, asegura que su país continuará liderando la economía mundial y pide a los líderes del G-20 que lleguen a acuerdos que permitan evitar futuras situaciones similares.

Bush, según el texto del discurso que hoy pronunciará a partir de las 19.00 GMT en Nueva York, subraya que “la crisis no es un fracaso del sistema de libre mercado. Y la respuesta no es tratar de reinventar el sistema”.

En este mensaje, que se produce en la víspera de la cumbre del Grupo de los Veinte (G-20) que Estados Unidos preside hoy y mañana, sábado, en Washington, el jefe de la Casa Blanca hace también un alegato en defensa del capitalismo.

“El capitalismo no es perfecto. Puede ser sujeto de excesos y abusos. Pero es de lejos la manera más eficiente y justa de estructurar la economía”, señala.

Respecto al calado de la actual crisis económica y financiera, el mandatario indica que “no se desarrolló de un día para otro, y tampoco se solucionará de la noche a la mañana”, pero también admite que las acciones emprendidas por los países en las últimas semanas “están teniendo un impacto”. Se refiere igualmente a que los mercados de créditos están empezando a reaccionar y a que “en alguna medida la estabilidad está volviendo a los sistemas financieros de todo el mundo”. No obstante, el presidente de EE.UU. admite que “se necesitará más tiempo para que estas mejoras se asienten”. “Todavía nos quedan más días difíciles por delante, pero EU y nuestros aliados estamos adoptando las medidas adecuadas para superar la crisis”, sostiene.

Esperan medidas

En cuanto a los pasos a dar junto al G-20 en la reunión de este fin de semana, que recuerda solo es la primera de otras que todavía han de celebrarse en los próximos meses, Bush espera que “se establezcan los principios para adaptar nuestros sistemas financieros a las realidades de los mercados del siglo XXI”.

En ese sentido, el líder estadounidense se refirió a la necesidad de que los mercados financieros sean más transparentes.