Bush está ansioso por revivir la fracasada ronda Doha de comercio

POR CAROLINE DANIEL KRISHNA GUHA Y EDWARD LUCE
En Washington

“No está ni muerta, ni viva”, es el veredicto de la administración Bush sobre la fracasada ronda de Doha. Pero altos funcionarios estadounidenses dicen que el presidente George W. Bush hará lo que pueda por revivir una ronda para la cual el resultó un instrumento clave después de los ataques terroristas del 11 de septiembre.

“No nos hemos dado por vencidos con la ronda de Doha”, dijo un alto funcionario en Washington el miércoles.

Los funcionarios dijeron que el fracaso del fin de semana en Ginebra era inevitable desde que los electores franceses rechazaron la constitución europea en el referéndum del año pasado. Algunos señalan los temores a la globalización, con lo cual Doha está estrechamente asociada, como un factor que respalda el voto negativo de los franceses. “Quizás esta ronda tenga que ponerse peor antes de mejorar”, dijo otro importante funcionario en Washington. “No creemos que este sea el fin de Doha”.

Sin embargo, la administración Bush todavía tiene que llegar a una estrategia clara antes de mantener viva la ronda Doha sin darle municiones a la oposición demócrata cuando se acercan las elecciones parciales de noviembre.

Los demócratas se han vuelto cada vez más hostiles ante una mayor liberalización del comercio en los últimos dos años. El señor Bush también tiene que andar con cuidado con los legisladores republicanos de los estados agrícolas, que han vertido pocas lágrimas ante la aparente muerte de la ronda. Hay más respaldo entre los republicanos que entre los demócratas para la contínua persecución de la administración de acuerdos bilaterales de comercio con Corea del Sur, Malasia y posiblemente Japón. “El próximo paso es continuar los acuerdos bilaterales que estamos negociando con varios países”, dijo Charles Grassley, el presidente republicano del comité de Finanzas del Senado. “Vamos a continuar llenando la brecha en forma más lenta”.

Los funcionarios de Bush admiten que las perspectivas de revivir y después concluir Doha antes de que expire la autoridad para la promoción del comercio (TPA) o “fast track” el  próximo junio, es ahora altamente improbable. Mientras tanto, Washington planea seguir adelante con las negociaciones de pactos de comercio bilaterales, en particular con los rivales de China en el este de Asia. Sin embargo, muchos economistas dicen que esos acuerdos bilaterales harán más para debilitar el sistema de comercio multilateral que para extenderlo.

Washington ha cerrado 12 acuerdos bilaterales desde que el señor Bush llegó al poder. Acuerdos futuros pudieran utilizarse para persuadir al Congreso para que extendiera la TPA el año próximo, dicen. “La cuestión es cómo abordar la renovación del TPA desde un punto de vista político”, dijo otro funcionario. “Necesitamos que se extienda, o al menos que se aplique sobre una base caso por caso”.

Jagdish Bhagwati, un miembro importante del Consejo de Relaciones Exteriores, dijo: “No cabe duda de que el señor Bush sigue estando profundamente comprometido con la liberación del comercio y con Doha; es uno de sus objetivos personales”, dijo. “Pero el no pude convertirse en rehén de los demócratas antes de las elecciones parciales. No debe haber muchas dudas de que el tratará de revivir Doha después de eso”.

Al tratar de resucitar Doha, el señor Bush podrá incorporar el apoyo de los grupos de cabildeo de los negocios. Los grupos de negocios también respaldan la táctica de la administración Bush de utilizar los acuerdos bilaterales como una palanca para presionar al Congreso para que renueve su autoridad negociadora “fast track”.

“Deberá hacerse  todo esfuerzo con el fin de llevar estas negociaciones de nuevo a un nivel de actividad que nos lleve a una buena conclusión”, dice John Castellani, presidente de Business Roundtable, que representa los principales jefes ejecutivos de Estados Unidos. “Esto hace todavía más decisiva nuestra agenda bilateral. Nosotros consideramos los acuerdos bilaterales de libre comercio como algo complementario, en lugar de suplementario para el proceso de Doha”.

Pascal Lamy, director general de la Organización Mundial de Comercio, dijo: “Sigo siendo del criterio de que las posibiliades de que la TPA se extienda son muy pocas, pero para enconces, puede que estemos en una situación nueva”.

Se ha sabido que los principales negociadores de Brasil y EEUU se reunirán el sábado en Brasil, en un intendo por zanjar las diferencias que siguieron el fracaso de las conversaciones de la ronda Doha.

VERSION: IVAN PEREZ CARRION