Cada día descargan ilegalmente hasta 600.000 películas en internet

PARÍS, EFE. El presidente de la Asociación Americana del Cine, Jack Valenti, calculó ayer que cada día se descargan ilegalmente en Internet entre 400.000 y 600.000 filmes.

“Evaluamos las pérdidas sobre la piratería de casetes de vídeo vírgenes en 3.500 millones de dólares anuales”, pero en el mundo digital “es mucho más difícil estimar las pérdidas para los estudios”, explicó Valenti, de 82 años, al diario económico francés Les Echos.

El presidente de este grupo de presión, uno de los más poderosos del mundo, que ocupa el cargo desde 1966, fue en 1982 el gran promotor de la tasa por casete de vídeo virgen instaurada por el Congreso estadounidense para compensar los ingresos no cobrados por los autores.

Sin embargo, ahora considera “imposible” tasar los DVD vírgenes y los sistemas P2P (“peer to peer”, de ordenador a ordenador), que permiten la copia ilegal de programas en Internet.

Entre otras razones, porque a diferencia de las casetes, que al cabo de cinco o seis copias degradan la imagen y el sonido, un único contenido digital puede servir para hacer miles de copias de excelente calidad, destacó el máximo representante de los intereses de los estudios y productoras de Hollywood.

Para hacer frente al nuevo “estrangulador de Boston”, como calificó en 1982 al magnetoscopio, Valenti propuso hace dos años que Estados Unidos y Europa preparen juntos una defensa común contra la piratería de películas en Internet.

“No queremos cuestionar el hecho de que Francia recaude una tasa de las entradas de cine y los DVD”, incluidos los estadounidenses, para financiar la producción francesa, pero “tampoco dije que lo apreciemos particularmente” añadió Valenti, quien subrayó haber firmado acuerdos de libre intercambio en el terreno audiovisual con Chile, Singapur y Australia.

“Otros acuerdos de este tipo, probablemente con Marruecos, pero también con otros países, se van a firmar” pronto, agregó.

Según Les Echos, entre los nombres que circulan para sucederle figuran los del congresista republicano David Dreier y de la consejera de Seguridad Nacional de EE UU, Condoleezza Rice, lo que el interesado dijo ignorar.