Calderón pide inversión para frenar inmigración

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WASHINGTON  (AFP).- El presidente electo mexicano, Felipe Calderón, criticó, el martes, el muro fronterizo de 1.130 km que prevé construir Estados Unidos en la frontera con México y pidió mayores inversiones en su país para frenar la emigración, al iniciar una visita de dos días a Washington.

   “Necesitamos puentes para el progreso y no muros que nos aíslen y nos dividan”, afirmó el presidente electo, en un acto con los representantes de varias organizaciones latinas de Estados Unidos, como la Cámara de Comercio Hispana o el Consejo Nacional de la Raza.

   “Más que una América del Norte dividida por sus fronteras, imagino un futuro donde esta sea una zona de prosperidad, donde haya comercio libre, servicios libres y personas libres”, afirmó Calderón, en vísperas de su reunión con el presidente George W. Bush en la Casa Blanca. “Imagino la frontera de México y Estados Unidos, no como una zona de muros y alambradas, sino como una zona de oportunidades y prosperidad para mexicanos y estadounidenses”, agregó el futuro mandatario, que sucederá el 1 de diciembre a su colega de partido Vicente Fox, estrecho aliado de Bush.

   Calderón llegó a Washington un día después de las elecciones en las que los republicanos perdieron la mayoría en la Cámara de Representantes y quizás también en el Senado, tras haber centrado el oficialismo su campaña en la lucha contra la inmigración y la construcción del muro fronterizo.

   El presidente electo evitó polémicas declaraciones como la comparación con el “muro de Berlín” que había hecho justo a fines de septiembre después de que el Congreso estadounidense aprobara la construcción de la doble valla, aunque adelantó que su gobierno buscará que el país vecino no construya el muro.

   Para mostrar su buena voluntad, Calderón asumió la responsabilidad de su país en la cuestión de la emigración para tratar de acallar las críticas del sector más radical del derrotado Partido Republicano, que acusó varias veces a México de sacar ventaja económica con las remesas de sus emigrantes.

   “La emigración no es un fenómeno deseable para nadie”, aseguró. “Tampoco es un fenómeno que pueda eliminarse o solucionarse por un decreto de las autoridades”, agregó, frente a los representantes de la mayor minoría de Estados Unidos, de la que más de la mitad es de origen mexicano.

   La emigración “nos deja año con año sin una de las mejores partes de nuestro México, divide a nuestras familias, deja a cientos de miles de niños sin sus padres, y les quita a nuestras comunidades el vigor de la parte más fuerte, más joven, más trabajadora y la más audaz de nuestra población”, enfatizó.

   Como solución, Calderón sugirió mayores inversiones estadounidenses en México para que la gente no tenga que cruzar la frontera para ganarse la vida. “Yo lo que busco es que, en lugar que la mano de obra venga a Estados Unidos donde está el capital, es que al revés vaya la inversión a México allí donde está la mano de obra y no se siga dividiendo nuestras familias y nuestras comunidades”, afirmó, bajo los aplausos de los presentes.