Califica de desatinada postura de comerciantes ante aumento

Rafael Pepe Abreu
Rafael Pepe Abreu

Como un desatino y una falta de respeto hacia los trabajadores catalogó ayer Rafael –Pepe- Abreu la postura asumida por el sector mipymes, de que no aplicará el aumento de 14% al salario mínimo privado hasta que no haya un fallo del Tribunal Superior Administrativo (TSA) sobre la decisión del Comité Nacional de Salarios (CNS).
El sindicalista dijo que la actitud elegida por los empresarios evidencia mezquindad, porque lo están haciendo no contra el movimiento sindical o el CNS, sino en contra sus propios trabajadores, que son los que pertenecen al quintil más bajo de los grupos de consumo.
“La mayoría de las mipymes, su producción, no está dirigida a abastecer al mercado internacional, sino que su producción está destinada al mercado nacional, por lo que es una estupidez mayúscula el oponerse a al aumento de los ingresos de los trabajadores de manera miserable. Esto es para que la gente vea con quien tratamos”, dijo.
Recordó que en este país la capacidad de compra de hoy es la misma de los años 90, por la actitud de los empresarios.
Dijo que como las mipymes no quieren enfrentar los grandes monopolios de empresas que hay en el país, que son los que entran en conflicto con ellos, quieren variar el pulso de los acontecimientos y enfrentar a los trabajadores.
Reconoció que el director del CNS, Félix Hidalgo, se comportó de manera justa con ambos sectores y que la prueba de esto es que en esta discusión hubo un récord de sesiones.
Reclasificación. Pepe Abreu señaló que con la reclasificación, discutida desde la óptica de una comisión técnica, los empresarios van a tener que mostrar a la Dirección General de Impuestos Internos “sus maniobras y tendrán que exponer ante la Tesorería el por qué de la evasión en el Sistema de Seguridad Social”. Insistió en que si se aceptaba la reclasificación a la par con el aumento salarial, como quería el sector empresarial, todas las empresas iban a quedar excluidas del pago mínimo mayor.
“Por su puesto nosotros no fuimos unos tontos para aceptar la propuesta de los empresarios de hacer la reclasificación”, dijo.