Calor deja decenas muertos EU, Europa

Redacción Central (EFE).- Decenas de personas han muerto en julio en Europa y América del Norte debido a las altas temperaturas, que amenazan con continuar en los próximos días.

En Europa, el país más afectado parece ser de momento Holanda, donde las autoridades calculan que en la primera semana de julio, cuando se registraron temperaturas de 35 grados centígrados, puede haber fallecido un número indeterminado de personas, puesto que la mortalidad en ese lapso se elevó en 200 personas sobre la media, lo que atribuyen a la inusual ola de calor.

En Estados Unidos, el calor azota sobre todo al estado occidental de California, y las autoridades temen que hayan muerto a consecuencia de ello más de 50 personas.

En el valle de San Fernando, área residencial al norte de Los Angeles con una gran concentración de población, las temperaturas superaron los 47 grados centígrados. En Francia, la canícula se ha cobrado ya la vida de unas 40 personas en las últimas dos semanas y las autoridades han puesto en alerta a más de la mitad del territorio.

   La actual ola de calor reaviva en los franceses el recuerdo de los casi 15.000 muertos que causó la registrada en agosto de 2003.

   En el departamento de Lot-et-Garonne, al suroeste de Francia, donde las temperaturas han rondado los 37-38 grados centígrados, unos 8.000 pollos murieron por el calor el pasado fin de semana.

   En España, una anciana de 83 años ha sido la última víctima de la canícula tras morir el martes en Barcelona, elevando a nueve el número de muertos en los últimos once días.

   La Dirección General de Protección Civil y Emergencias ha puesto en alerta a la provincia catalana de Gerona, al noreste, y a las comunidades insulares de Canarias y Baleares, todas ellas importantes destinos turísticos.

   La ola de calor también se ha cobrado la vida de cinco personas en México en lo que va de mes, la última de las cuales ha sido una mujer que falleció en Mexicali, ciudad fronteriza con EEUU, cuando intentaba ir al vecino país por una zona desértica donde las temperaturas han sobrepasado los 50 grados.

   El Instituto Nacional de Migración de México ha puesto en marcha una operación de apoyo e información a las personas que pretenden cruzar ilegalmente la frontera para que conozcan los riesgos que corren por las tórridas temperaturas.

   En Italia, la ola de calor y las tormentas de verano asociadas han causado ya la muerte de al menos seis personas, todas ellas alcanzadas por rayos, mientras que el sector agrícola calcula que sufrirá unas pérdidas de 500 millones de euros (625 millones de dólares).

   El Reino Unido ha experimentado la temperatura más alta jamás registrada en julio.

   La localidad de Wisley, en el condado de Surrey, al sur, alcanzó el récord de 36,5 grados centígrados el pasado 19 de julio. Anteriormente, el récord del mes de julio lo tenía la localidad inglesa de Epson en Surrey, donde se alcanzó la temperatura máxima de 36 grados en 1911.

   El exceso de consumo eléctrico, debido al uso de aire acondicionado para aplacar el calor, ha colapsado los sistemas eléctricos en algunos lugares y, consecuentemente, ha provocado apagones, especialmente en las grandes urbes.

   Los cortes de suministro eléctrico afectaban el martes a unos 150.000 usuarios de San Luis (Misuri, EEUU), a varios miles de personas en Nueva York -donde van ya por el noveno día consecutivo de apagón- y a unos 25.000 clientes de California, donde el lunes el consumo eléctrico subió a la cifra récord de 50.270 megavatios.

   “Aún no hemos salido de esta”, declaró Gregg Fishman, del sistema operador de energía en California que pidió a la población que ahorre energía y evite los temidos apagones.

   En España también se han producido importantes apagones en Madrid, lo que ha provocado quejas entre los usuarios.

   Asimismo, la ola de calor amenaza además con desbordar los servicios de salud, debido a las numerosas personas que requieren cuidados médicos.

   Los ancianos suelen ser las principales víctimas de las altas temperaturas, a las que también son especialmente vulnerables los niños.

   Los médicos y las autoridades aconsejan evitar la exposición prolongada al sol y sugieren que se beba agua y zumos a menudo para evitar la deshidratación y los llamados “golpes de calor”.

   Un informe divulgado el martes por la Organización Mundial de la Salud indica que la exposición excesiva a los rayos ultravioleta provoca la muerte de 60.000 personas cada año, de las que 48.000 fallecen a causa de los melanomas malignos y las 12.000 restantes por carcinomas cutáneos.

   Otro de los efectos de la ola de calor es la disminución de los recursos de agua y la sequía, que en el caso de España ha dejado a los embalses a niveles por debajo del 50 por ciento de su capacidad.

   En Alemania, tiene repercusiones sobre la navegación fluvial ya que el nivel del agua de algunos ríos importantes como el Elba no supera en algunos puntos los 90 centímetros.

   En una conferencia celebrada la semana pasada en Finlandia, expertos de 60 países destacaron la urgencia de mejorar la gestión para prevenir los riesgos asociados al cambio climático, que los meteorólogos y especialistas en medio ambiente atribuyen a la contaminación del planeta.