Cambio climático, deshielo y contaminación de los mares

14_12_2019 HOY_SABADO_141219_ Opinión9 A

El presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, había prometido en la campaña electoral, que si ganaba el solio presidencial se retiraría del Acuerdo Climático de Paris ya que apoyar el mismo significa un grave perjuicio contra la industria que depende en gran volumen de las energías fósiles, al mismo tiempo que la economía en general. Tanto él, como miembros de su Administración concuerdan que deben retirarse del Acuerdo de Paris, debido a la carga económica injusta que se le imponen a los trabajadores, empresas y contribuyentes estadounidenses.
En su campaña electoral, Trump calificó el cambio climático como un invento de China para frenar el crecimiento económico de su país. Meter la política en un asunto tan primordial para la humanidad es sumamente peligroso, ya que el político solo piensa en su causa y si la considera necesaria, la utiliza para garantizar su sobrevivencia en la cúspide.
Según un estudio reciente, más del 40% de los ciudadanos estadounidenses; es decir, aproximadamente 141 millones viven expuestos a la contaminación del aire, lo cual constituye un grave riesgo para la salud. Muchas ciudades y movimientos civiles están por la permanencia de los Estados Unidos, en este sentido, la presidente de la Cámara de Representantes asistió a la Cumbre del Clima de Madrid, para desvincularse de las políticas climáticas del presidente Trump. Sin embargo, éste ripostó ordenando a los funcionarios de la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA) congelar los subsidios y los contratos, lo cual podría traer graves consecuencias sin que se avizoren a largo plazo sus alcances.
En los últimos años, en la Antártica han ocurrido grandes desprendimientos de glaciales los que al derretirse, contribuyen enormemente al crecimiento de los mares. Esto amenaza a muchos países, especialmente a las islas. En nuestro país hemos notado, tanto en la zona Norte como en el Este, que el nivel del mar ha crecido de manera constante y que pedazos de la costa que antes eran ribereños, hoy se encuentran sumergidos llegando en algunos casos alcanzar más de veinte metros.
A nivel mundial, hay islas como las Maldivas, con playas paradisiacas de las mejores del mundo, pero cuyo territorio tiene solo una altura promedio máxima de apenas 2 metros. En casi una igual situación se encuentra las islas Marshall, que se estima desaparecerán en menos de 25 años, ya que su altura máxima fluctúa entre tres y cuatro metros, al extremo que ya su capital Majuro, tiene la mitad de la ciudad bajo el nivel del mar.
La isla de Nauru es la república más pequeña del mundo con 21 km.2 y 10,000 habitantes ya ha comprado terrenos en Australia proveniente de la venta de su fosfato y entrado en conversaciones con Taiwán y Nueva Zelanda para en caso de que ocurra lo peor. Una de gran recordación por haber habitado y pintado en ella el gran pintor impresionista francés Paul Gauguin. En iguales condiciones de peligro en el Océano Indico se encuentran, las Islas Salomón, Vanuatu y Tuvalu.
Los desechos plásticos vertidos por los ríos en los mares amenazan de muerte a los peces, tortugas, aves y mamíferos que se encuentran en el Ártico. Recientemente en un cachalote que quedó varado a la orilla del mar, al morir, se comprobó que tenía más de cuarenta kilos de detritus plásticos, los cuales causaron su muerte. De igual modo, los pelícanos que con piruetas y filigranas hacen su zambullida hacia los peces y moluscos en el mar, se han encontrado residuos de plásticos en sus estómagos los cuales, no solo causan la muerte de ellos, sino también de sus crías al regurgitar sobre sus polluelos en la etapa de su crecimiento.
Se ha comprobado también científicamente, que los vacunos y demás animales, tanto para ser sacrificados como de otros tipos, contribuyen a contaminan en un 14% , el cambio ambiental.
Para terminar, que lástima que nuestro país se aboca a contaminar aún más nuestra reducida atmósfera con la construcción de la termoeléctrica Punta Catalina que utiliza carbón mineral que pululará el aire del Sur de nuestro país.