Campo argentino va a la huelga para exigir cambios en política agropecuaria

Patronales argentina

Buenos Aires.- Tres de las cuatro mayores entidades agrarias argentinas comenzarán este lunes un paro de actividades de cinco días para exigir cambios en la política agropecuaria del Gobierno de Cristina Fernández, como la eliminación de retenciones y de trabas a la exportación.

La protesta, que paralizará la comercialización de productos agropecuarios hasta la medianoche del viernes, fue convocada por la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), la Sociedad Rural Argentina (SRA) y Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), mientras que no cuenta con el beneplácito de la Federación Agraria Argentina (FAA).

Bajo el lema “No maten al campo”, las entidades convocantes plantean “poner en evidencia la crítica situación económica que atraviesan todas las producciones agropecuarias del país” por problemas como la falta de rentabilidad, el aumento de costos por la elevada inflación y la caída de mercados externos.

“Tanto el consumidor como el productor, en las dos puntas de la cadena, están siendo severamente castigados en una situación que se demoró increíblemente en el tiempo”, dijo a la emisora Cadena 3 el vicepresidente de Coninagro, Carlos Iannizzotto.

Iannizzotto remarcó que la crisis del sector provoca “una expulsión de productores” y golpea “en el empleo, en una fuerte migración de lo rural a lo urbano, haciendo compleja la situación social”. Con el fin de reactivar la actividad, las patronales agrarias reclaman la eliminación de retenciones a los granos y poner fin a las trabas comerciales que pesan sobre las operaciones de exportación.

Según el vicepresidente de Coninagro, la medida de fuerza excluye cortes de carretera, solo cese de actividades, pero no descartó bloqueos puntuales y espontáneos “por el malestar y la angustia frente a esta situación de deterioro” que sufren los productores.

Desde comienzos de su primer Gobierno, Cristina Fernández mantiene un conflicto con las patronales rurales, que en 2008 tuvo su máxima expresión con varias huelgas de comercialización y pérdidas millonarias para el país, uno de los mayores productores y exportadores mundiales de granos.

Aunque con menor intensidad, en los últimos años las huelgas del sector se repitieron en 2012, 2013 y el pasado marzo.

Tanto la movilización del pasado marzo como la que comenzará mañana dejan fuera a la Federación Agraria Argentina. Se trata de la segunda vez en siete años que el paro no cuenta con el beneplácito de las cuatro grandes entidades agrarias argentinas, que en 2008 conformaron la llamada “Mesa de enlace” al unirse contra el Gobierno de Fernández en rechazo de una polémica medida de cobro de retenciones a las exportaciones.

Argentina, uno de los mayores productores y exportadores mundiales de granos, prevé cerrar la presente campaña agrícola con una cosecha récord de casi 119 millones de toneladas, de las cuales la mitad corresponden a soja, según el Ministerio de Agricultura.