Candidaturas independientes

PABLO NADAL
En la democracia los partidos políticos tienen un papel importante, pero no se le puede crear una profesión tan alta que denieguen el sentido de la misma democracia. Así el modelo político se conviene en una partidemocracia que plantea graves distensiones, que facilita la corrupción, la impunidad y anula la soberanía popular.

En países donde la democracia ha avanzado y no se está en una situación de pre democracia como en nuestro medio, se han encontrado fórmulas para dar garantías a los partidos políticos, pero a la vez que la voluntad popular pueda expresarse creando espacios claros y precisos para las candidaturas independientes. Sea a través de la solicitud de inscripción por un número determinado de votantes o que en las urnas directamente se permita inscribir dichas opciones. Esta apertura incluso beneficiaría a los mismos partidos para poder solucionar sus diferencias internas y apartarlos de forma definitiva de los caudillos y de la presión que pueden sufrir de entidades externas. Las candidaturas independientes son necesarias para sostener la democracia y esto en todos los niveles: mundial, provincial y presidencial. Y conllevaría que la democracia real también sea una norma interior de los partidos.

Es incongruente que se pretenda que los partidos políticos son la expresión de mantener la democracia en la República y en su seno la democracia no se aplique y más cuando se habla de una democracia representativa. Partidos que muchas veces son alterados en su funcionamiento por el dinero y la demagogia, por no decir de otras influencias delictivas que rodean estos cuerpos de la ciudadanía.

Este es un punto racional que en toda democracia debe de estar fuera de toda discusión, sino que debe ser parte de su estructura. Nuestro país tiene un buen trecho para caminar en ese sentido para lograr un verdadero camino hacia la democracia. Es necesario el planteamiento de cómo las candidaturas independientes no sólo pueden inscribirse sino que tengan posibilidad de alcanzar los puestos gubernativos.