Caos en transporte

HÉCTOR RAMÓN ZAPATA
Ni ahora, ni nunca los choferes del transporte público tendrán un espléndido espacio que sea bien concebido por la sociedad, por su ineptitud e iracunda manera de actuar. Es terrible, especialmente en la capital dominicana, donde se concentra el inmenso flujo de vehículos, por ser el centro de mayores fuentes de trabajo y donde se encuentran las principales oficinas del Estado. Además, por el estado de zozobra, desasosiego y el caos prevaleciente en las vías públicas, por lo que mantienen en jaque manipulando a los usuarios que desgraciadamente tenemos que valernos de este pésimo y miserable servicio colectivo.

Desde ya pues, hay que ir preparándose para repudiar con toda energía la amenaza de huelga en el transporte, que es por cierto extemporáneo. Saben que en todos los gobiernos han utilizado este método retrógrado y con el chantaje de siempre “por mejores reivindicaciones” todo esto bajo el amparo de los llamados sindicatos agrupados en federaciones que a su vez son dirigidas por millonarios empresarios choferiles, muchos de ellos de dudosa reputación.

Estos sujetos sin escrúpulos que están en este importante servicio público nunca han querido someterse a la ley 241 que rige el tránsito (aunque la misma es violada también por los conductores privados). Pues no hay un día que no presenten una presión al gobierno, no importa cuál esté al frente de la administración pública, con argumento no convincente, como por ejemplo: Recientemente la Confederación Nacional del Transporte (CONATRA) informó que los “progresistas” hombres del volante están padeciendo gran malestar, por lo que llamaron la atención de las autoridades para que acudan en auxilio de ese sector, alegando que sus gastos son “muy grandes” y no lo soportan. Hasta ahí muy bien su petición. Entonces según ellos si el Gobierno no cede a su insignificante solicitud realizarán un paro de actividades por 48 horas el próximo 8 de este mes; así de sencillo.

Los incautos choferes se dejan arrastrar por los trepadores, petulantes, extravagantes y oportunistas que dirigen las llamadas “Confederaciones”, pero cuando consiguen sus pingües beneficios entonces continúan los desastres, el caos, la intranquilidad tanto para los pasajeros como para el Gobierno y hasta los conductores privados. Por ende, hay que rechazar esta mezquina acción de los empresarios del transporte público de la República Dominicana.

Alegan los choferes que tienen pérdidas porque la “gasolina está muy cara”; es verdad, pero resulta que ninguno de los carros públicos utiliza este carburante sino gas licuado de petróleo, que a su vez es subsidiado por el Gobierno, y por cierto es una carga muy pesada para el Estado, quien autorizó recientemente un aumento de un peso a dos la tarifa; sin embargo los choferes cobran a RD$15.00 los pasajes, o lo que les venga en ganas, debido a que los gremios mantienen divergencias en la tarifa a cobrar, y como consecuencia de este feroz desorden también atropellan e injurian a los pasajeros con horripilantes palabras. ¿Cuál es la pérdida que dicen tener cuando realmente se ganan neto de RD$18,000 a 20,000 mil mensuales por la ayuda que el Gobierno les ofrece, sin contar lo que limpiamente obtienen semanalmente.

Otro asunto son los frecuentes pleitos entre ellos, lo que está haciéndole daño emocional a lo pasajeros, con estos conflictos, especialmente cuando algún sujeto quiere usurpar las rutas que son asignadas por las autoridades, formándose tremendas riñas en las calles. Entonces desmontan a los usuarios del supuesto carro “pirata” con palabras descompuestas a las personas que se montan en esos carros, como si fuesen culpables de sus problemas. Ahora, cobran el aumento por encima de lo que autorizó la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET), pues uno dice una cosa, y otro señala otra. Incluso dicen que continuarán haciendo nuevos aumentos en la tarifa, es decir que hacen lo que quieran, y eso es un irrespecto a la ciudadanía que usa este medio de transporte. No hay coordinación sino un puro caos y zozobra en el tránsito. ¿Hasta cuando seguirá está crisis en la calle con estas barbaridades que cometen por la ignorancia de estos insignificantes choferes? A grosso modo esto podría calificarse también como delincuencia.

La pregunta que todo el mundo se hace ¿Habrá que seguir soportando todas estas vulgaridades de los mezquinos transportistas urbanos? Y no es solamente aquí en el Distrito Nacional y la provincia de Santo Domingo, sino a nivel nacional.

¿Qué Gobierno enfrentará con franqueza esta intolerable e inicua acción ? Porque estos llamados “gremios de choferes” en vez de sembrar mansedumbre lo que cada vez más generan antipatía por parte de los usuarios que utilizamos por desgracia este medio. Este comportamiento soez es parque en su gran mayoría son semi-analfabetos, incluso en este servicio público tan vital se encuentran centenares de choferes que no saben leer ni escribir y por lo demás compraron en tiempo atrás las licencias, entonces estos sujetos han provocado grande accidentes en el tránsito terrestre. Hay que reconocer que hay muchas de estas personas que son pulcro, hombres de familia muy honesta.

Asimismo, los choferes de las llamadas “guaguas voladoras”, cuando van por las calles me imagino será con el demonio encima, para tomar un “pasajero” haciendo “zigzag” en las vías pública, por lo que han provocado grandes y fatales accidentes. Entonces tienen las cachazas de pedirle al pueblo que los apoyen cuando llaman a los repugnantes paros, sin tener el más mínimo respeto a la ciudadanía. Quizás esta situación se podrá corregir, especialmente en el Distrito Nacional, cuando esté por fin funcionando en su primera parte el grandioso “Metro de Santo Domingo”.