Capital humano, activo valioso dentro
de una empresa

http://hoy.com.do/image/article/58/460x390/0/F22FA1D3-2212-4922-9736-E11AC1D6A7C5.jpeg

POR MARGARITA QUIROZ
Motivar y exigir. Estas dos palabras, según la visión moderna de la consultoría organizacional, resumen la filosofía por la cuál se debe regir toda empresa que apunte como meta escalar día a día hacía un posicionamiento exitoso dentro del mercado. Esta filosofía parte de la relación armoniosa que debe existir entre la empresa y el trabajador.

Motivar: porque cuando el trabajador siente que gana con su trabajo, el compromiso crece y, trata de hacer su máximo esfuerzo. Exigir: porque la empresa tiene todo el derecho de demandar del empleado objetivos concretos en base a un trabajo de rendimiento y calidad.

Al exigir resultados concretos se mejora el trabajo y se vuelve más eficiente el logro de resultados. Esta mezcla contribuye a involucrarlos y ha de crear un compromiso.

Así lo entiende Yira Sandoval Polanco, presidenta de la firma de Consultoría en Gestión, Capital Humano y Programas de Capacitación (ADEMUSA), quien explica que hoy día, el capital humano continúa siendo el alma de toda empresa pese a los avances tecnológicos y sistemas de computarización. De ahí la importancia de que dentro de una organización las ideas planteadas por el capital humano sean valoradas.

Hoy día, dice Sandoval Polanco, debe quedar lejos la idea de que al trabajador se le debe pagar de acuerdo a la ley y, comenzar a ofrecer otros incentivos que propicien la competitividad basada en el esfuerzo personal.

La relación de empresa-trabajador tiene que ser una en la que ambos ganen, por eso todo empleador debe fortalecer su gestión identificando quiénes son parte de su capital humano para posteriormente invertir a través del sistema de capacitación y entrenamientos y así evidenciar una evolución positiva en la organización a través del incremento de sus ingresos y rentabilidad.

El desarrollo del personal es uno de los capitales intangibles más importantes a lo largo de la compañía, pues su constante renovación indica que es capaz de moverse hacía donde las tendencias del mercado lo marcan.

Además, son ellos quienes están en contacto directo con la elaboración y revisión del funcionamiento del producto y, por lo mismo, tienen las mejores sugerencias sobre cómo mejorarlo.

“Estudios han demostrado que las reingenierías tienen ‘a priori’ un alto impacto en los números, pero posteriormente un alto impacto negativo porque generalmente cuando surgen cambios en una empresa la gente pasa a un segundo plano, olvidándose de que la gente es la que tiene sensibilidad no las máquinas”, dice la experta.

En tal sentido, señala Sandoval Polanco, es importante que al momento de modernizar una empresa, ya sea a través de la introducción de nuevos equipos o ideas de consultorías, el empleador esté consciente del valor del empleado que lleva muchos años trabajando para la organización.

A veces el empleador actúa como un castigador y, por el contrario, debe ser un facilitador de aprendizaje y motivación, puntualiza.

Hay razones de sobra para mantener al personal, desde la alta gerencia hasta los obreros, en las mejores condiciones y esto implica ayudarlos a reconocer sus capacidades para que las aproveche al máximo.

Por otro lado, cuando los empleadores comprenden que la seguridad en el trabajo es clave para mantener el entusiasmo, las relaciones cambian.

DINERO, PRINCIPAL ELEMENTO MOTIVACIONAL

A juicio de Yira Sandoval Polanco el dinero es el principal factor motivacional para que un empleado evidencie resultados óptimos en la empresa a través del trabajo que hace y la posición que ocupa, no obstante, existen las recompensas no líquidas que en lugar de llenar el bolsillo llegan al corazón.

Las empresas que no disponen de los recursos necesarios para pagar un buen salario pueden compensar al empleado con un mejor ambiente laboral, mejor trato y por supuesto con sistemas de reconocimiento.

El dinero es el principal elemento motivacional para un empleado, pero, en ausencia de éste, en segundo lugar está la necesidad de reconocimiento. La gente necesita que le reconozcan su trabajo, porque al sentirse valorado su autoestima se “infla” y se empeña por continuar aportando todo lo que puede, traduciéndose esto en beneficios para la empresa.

Como bien plantea la experta, existen muchas técnicas que se pueden emplear para motivar al empleado como son: técnicas de reconocimiento, de aprendizaje continuo, de participación, supervisión efectiva, revisión de salario y revisión de los niveles de recompensas, entre otras.