Cápsulas genealógicas: “Genealogía y personalidad de Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez”, de Pedro Alejandro Batista

(1 de 3)
Esta nueva obra del padre Pedro Alejandro Batista muestra que su autor no solo se ha limitado a su consustancial desempeño pastoral en las parroquias que le han sido encomendadas, sino que también evidencia su conciencia acerca de la importancia de los archivos parroquiales como testimonio de la vida de una feligresía a través de sucesivas generaciones. Su título podría sugerir que se trata de un texto referido estrictamente a la genealogía en línea directa ascendente del cardenal López Rodríguez. Pero no. A partir del abordaje de distintas líneas colaterales, se advierte que se trata de una recopilación esencial sobre los orígenes de diversas familias. Con esta magnífica investigación, el padre Batista se inscribe en la nómina de sacerdotes que han testimoniado su interés por la genealogía.
La genealogía de una figura eclesial, al no tener sucesión – salvo casos excepcionales -, se plantea en todo caso en línea ascendente y colateral. A ella responde la estructura de este trabajo, que cumple con el rigor de la metodología de una investigación genealógica. En una primera parte, apoyado en actas de archivos parroquiales y del Estado Civil y confirmaciones y dispensas que obran en el Archivo Histórico del Arzobispado de Santo Domingo, el padre Batista comprueba la tradición oral de la ascendencia canaria del cardenal López Rodríguez. Confirmada esa tesis, en una segunda parte, expone, con base en fuentes bibliográficas y hemerográficas, la personalidad del arzobispo emérito de Santo Domingo, delineada conforme la religiosidad de su familia nuclear y la tradición católica de sus ancestros y colaterales, manifiesta esta última a través de la que llama su línea levítica.
La consideración de la parentela colateral por líneas paterna y materna en diferentes generaciones hace que esta obra resulte del interés de todo investigador genealógico e histórico y no quede restringida al de la familia del miembro ad vitam del Colegio Cardenalicio. En efecto, ella pone a nuestra disposición información esencial de troncos y líneas familiares de Moca, La Vega, Santiago y San José de Las Matas. En lo que se refiere a Moca, las dispensas de consanguinidad y las actas defunción más antiguas consultadas permiten remontar a la segunda mitad del siglo XVIII las referencias más antiguas de habitabilidad de comunidades de su circunscripción, originadas, en alguna medida, en migraciones interregionales de canarios o descendientes de canarios que tuvieron su origen en causales económicas, políticas y sociales. No obstante, como nota al margen, debo referir que actas en el libro 1 de defunciones de la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Moca permiten remontar los más antiguos orígenes familiares a la primera mitad de ese siglo y que el descubrimiento accidental en 2007 de cadáveres en el perímetro del parque Duarte de esa ciudad, cuya antigüedad se cifró, conforme pruebas de carbono 14, en 1640, nos lleva a considerar la hipótesis de que su fundación se produjo en el siglo XVII, planteamiento que, si bien tiene elementos que lo hacen sustentable, queda en el campo de la especulación.

Instituto Dominicano de Genealogía