Cárceles necesitan recursos

POR LLENNIS JIMÉNEZ
El coordinador de la Pastoral Penitenciaria del país y el Caribe, criticó ayer que la Procuraduría General de la República no cuente con los recursos para recuperar las cárceles del país en momentos en que se habla de una reforma penitenciaria. 

Fray Arístides Jiménez Richardson, expresó que la procuraduría “lagrimea” para rescatar una cárcel por los limitados recursos que entrega el gobierno.

Jiménez Richardson, dijo que no es cierto que se haya saneado el 20% del sistema penitenciario dominicano, porque el porcentaje de las soluciones logradas es inferior.

Afirmó que el país tiene que olvidarse de los indultos, por lo cual se opone a que el poder Ejecutivo continúe otorgándolos de manera masiva para exonerar a quienes cumplen condena.

Consideró que los indultos se han caracterizado por ser una “sinvergüencería”.

El religioso reiteró al gobierno y al poder Judicial demostrar más firmeza en su lucha contra el crimen, a la vez que el Congreso debe reaccionar más contra este problema que enfrenta la sociedad. Manifestó que el indulto tiene que ser una excepción del presidente de la República, aunque lo habitual sería que la persona salga en libertad al cumplir su pena o mediante una resolución del juez de ejecución de la pena, para cuyo caso, debería previamente revisar si el individuo se ha rehabilitado en prisión.

Sostuvo que el país está frente a un “escándalo grandísimo” y un crimen de Estado con el caso de las conmutaciones, debido a que mucha gente indultada en el cuatrienio pasado está en las calles, cuando debería estar presa.

Precisó que los indultos fueron una excusa para poner a muchos criminales en las calles y un instrumento de corrupción, como atestiguan muchos reclusos y familiares de estos.

Demandó de una reforma de la Dirección General de Prisiones para que su personal sea completamente civil y egresado de la Escuela Nacional Penitenciaria, dentro de lo que conlleve una nueva política carcelaria.

El religioso sostuvo que en el pasado gobierno se otorgaron más libertades por indultos (con más de 2,000 casos) que las que podían dar los tribunales de la República. “O sea, que la procuraduría de entonces cometió un crimen de Estado al promover las libertades de tanta gente”, dijo Jiménez Richardson, en entrevista concedida a HOY.

El fray mercedario, que también se desempeña como arcipreste de la Zona Pastoral Oriental Sur de Santo Domingo Este dijo que el poder Ejecutivo no tiene calidad para poner en libertad a más personas que las que debe poner el poder Judicial. En cuanto a la necesidad de modernización de los recintos de reclusión, lamentó que en el país sólo se hable de reformar las cárceles. Cree que así como los jueces son egresados de la Escuela de la Judicatura y los fiscales formados en la Escuela del Ministerio Público, se tiene que exigir que el personal penitenciario sea civil y egresado de la escuela.

Señaló que el cuerpo penitenciario, la custodia que se formó, debe ser dotado de todos los recursos tecnológicos, logísticos y de transporte necesario, que no tiene.

Consideró que se ha hecho un esfuerzo en las cárceles por parte del procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, a quien apoyan en la Pastoral Penitenciaria en su proyecto de instalar una reforma penitenciaria.

Planteó que espera que la reforma penitencia no se caiga al llegar al Congreso con el cambio de los legisladores, ya que se trata de un proyecto de la nación.

Sobre el cambio de conducta del infractor, afirmó Jiménez Richarsdson que la cárcel, en sí, no regenera, sino el tratamiento que se le dé al prisionero. Por lo que entiende que el problema de la delincuencia lo resuelve la prevención. “Nuestras cárceles debemos convertirlas en centros de rehabilitación, que es el problema”.

Estimó que las cárceles del nuevo modelo penitenciario (ocho de los 32 recintos) están teniendo muchas soluciones a los problemas, sin embargo, entiende que aunque haya voluntad con el tema de las cárceles, falta más todavía.

Recomendó a todos los poderes del Estado asumir como parte de su política de trabajo, el reciente documento que presentó a la opinión pública la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED).

SERVICIOS PASTORALES

Fray Jiménez Richardson, al frente de catorce programas de fe y de asistencia de la orden de los “mercedarios del Santísimo Sacramento”, está a cargo de la Casa del Santísimo redentor, de las parroquias Inmaculada Concepción, en Santo Domingo Este, y de la Divino Niño de Jesús.

En su calidad de coordinador nacional de la Pastoral Penitenciaria, se desempeña como capellán general de prisiones. Dirige el Instituto San Pedro Nolasco y es el superior de la Casa que lleva este nombre. Dirige la academia de Música Antonio Vivaldi y preside la Fundación Gente Libre.

Es coordinador de la Comisión Permanente de Pastoral Penitenciaria del Caribe y el guía de los Laicos Mercedarios del Santísimo Sacramento, así como de la Juventud Mercedaria del Santísimo Sacramento. Jiménez Richardson también se desempeña como el director de Ediciones Redención y se encarga de la fundación de la Casa San Ramón Nonato, que funcionará en La Vega a partir del próximo mes de agosto.