CARTAS AL DIRECTOR 
¡¿Hombres o demonios?!

Señor director:
Me ha sorprendido la cantidad de profesionales nuestros, que aún con la claridad monumental que conlleva su profesión, delinquen, burlan las leyes establecidas y cometen estafas ¡Y que diablos van a dejarles a los ignorantes!

Amigo, prepararse y estudiar alcanzando un grado notable de sabiduría no es para dañar más vandalicamente la sociedad, su país, gremio o naturaleza.

Cuando un pobre desgraciado, ignorante falta a su deber de hombre ciudadano es muy lamentable también, pero se comprende un poco más y no se compara jamás con el bochorno despreciable y ridículo de todo un “señor de grandes luces”.

Si muchos de nuestros profesionales que llegan a los puestos administrativos del Estado o de alguna empresa privada tuviesen un poco de respeto adecuado de sí mismos, no tendríamos resultados y destinos tan tristes, lamentables y nefastos.

Si se botan 11,000 millones de pesos ó quién sabe cuantos en unos juegos deportivos que el País que ni siquiera los tenía, sino que tuvimos que pedirlos prestados, ¿por qué no se invierte algún dinerito en investigación?

¿Qué es lo que hace falta? Tal vez educación, formación de hogar, o moral, y cívica en las escuelas ó patriotismo.

En vez de jugar con el dinero del pueblo se debió de ampliar la refinería de petróleo del país, aumentando su capacidad que, hace rato, resulta insuficiente y prepararla para procesar el crudo en vez de semi-crudo, como también alcanzar a venderle a Haití del producto refinado. De esta manera se economizarían divisas y se crearían puestos de trabajo.

¡Que vergüenza colosal! Un país sin medicinas en los hospitales y donde no se recoge la basura, las pensiones de los jubilados dan lástima porque son limosnas y para colmo una electricidad súper precaria.

Quien escribe se pregunta si todo esto de botar el dinero, por demás, ajeno dos veces, primero porque fue prestado y segundo porque lo tiene que pagar el pueblo dominicano. ¿No será esto un delito de lesapatria?

En caso de que en el futuro próximo decidan vender la Refinería de Petróleo que es un Patrimonio Nacional, habría que venderlo muy bien y usar con pulcritud los recursos invirtiéndolos con celo.

Esta es la mayor y más sincera preocupación de quien escribe, como ciudadano que ama su patria. Sería injusto no reconocer que el actual mando presidencial hace esfuerzos heroicos por enderezar el país; el tiempo será su mejor aliado.

Que la Gracia de Dios sea con nosotros. Con respetuoso saludo, se despide,

Atentamente,