CARTAS AL DIRECTOR
Pedro Brand

Señor director:
La población Pedro Brand, elevada recientemente a categoría de municipio, en la que crecí y desarrollado mi familia, ha recibido pocas atenciones de los gobiernos que se han sucedido desde la muerte de Trujillo, a la fecha, a pesar de permanentes reclamos de sus munícipes, entre los que me incluyo, exigiendo mayor equidad a la hora de invertirse en obras de infraestructuras y servicios, parte del erario.

Lo que fuera El Coco de Pedro Brand, esa extensa campiña usufrutuada en más de un 60 por ciento por Peter Dorse Brand,minero californiano que llegó a nuestro terruño en los albores de 1990, se ha ido transformando en lo que es hoy, una gran población de personas merecedoras de mejor suerte.

En una extensión de más de cien kilómetros cuadrados, tras la última división territorial aprobada por el Congreso Nacional, habitamos más de 120 mil ciudadanos, la mayoría ansiosos de progreso y realización tanto en el plano social , como humano.

Aunque gran parte del vasto territorio ha sido utilizadas en levantamiento de fincas ganaderas y avícolas, importantes empresas industriales que realizan valiosos aportes económicos a la comunidad, se requiere la construcción de una serie de obras físicas que requiere una población con la categoría que se les ha conferido.

Los distintos barrios y urbanizaciones que conforma lo que es el municipio Pedro Brand, distante a 28 kilómetros del centro del Distrito Nacional, sus calles están en pésimas condiciones, carecen de parques, instalaciones deportivas y otras obras físicas, así como la señalización y alumbrado de las vías.

Se precisa además, un hospital dotado de los servicios médicos esenciales, edificios para alojar las oficinas públicas, tales como los palacios municipal, para el juzgado de paz, la Oficialía Civil, la Junta Municipal Electoral, Cuerpo de Bomberos y para la dotación policial, que funciona en una maltrecha casa alquilada a punto de desplomarse.

Aunque la ley que eleva a la categoría de municipio a Pedro Brand, entrará en vigencia a partir de las elecciones congresionales del 2006, está funcionando una Junta Municipal, que aunque con las limitaciones propias de ese tipo de entidad, ha estado solucionando algunas dificultades y creando condiciones para ese salto que habrá de producirse en el orden político-administrativo.

Esas autoridades, han estado construyendo pequeñas obras de infraestructuras, como son puentes interbarriales, saneamiento y encahes de cañadas, callejones interbarriales, arreglos de algunos tramos de calles, algunos aportes a la asistencia social, y lo más trascendente en el aspecto político y humano, generando empleos , la mayoría de los cuales para los parciales de los tres principales partidos que comparten responsabilidades en esa organización edilicia.

Sin menoscabos de esos aspectos, se precisa la intervención del gobierno central para la construcción de las obras de relumbrón que se requiere para una verdadera organización municipal y comunal.

De manera pues, que independientemente de la voluntad política de quienes nos gobiernan y la oposición, representada ésta en la legión de aspirantes a obstentar posiciones congresionales y municipales a partir del 16 de agosto del próximo año, se requiere que el Poder Ejecutivo comience a ejecutar obras en este pueblo, comenzando con la terminación de los trabajos de remodelación del hospital Rodolfo de la Cruz Lora, que sería de medicina general, y que llevaba más de siete años cerrado.

 

Atentamente,

Leoncio Bautista