CARTAS AL DIRECTOR
¿Se empeora la OEA?

Señor director:
La Organización de Estados Americanos es producto de los principios del sueño Panamericano de Simón Bolívar, cuando en 1826 convocó al Congreso de Panamá con la idea de crear una asociación de estados en el hemisferio. A través del tiempo y los diferentes cambios políticos sucedidos se llegó finalmente a adoptar por veintiún países del continente la Carta de la Organización de Estados Americanos, el 3 de Abril de 1948.

Estos países fueron Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba (Por resolución de la Octava Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, de 1962, el actual Gobierno de Cuba está excluido de participar en la OEA), Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Haití, Honduras, México,  Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

Más tarde otros catorce Estados Americanos se incorporaron, al ratificar esta Carta. Ellos fueron Barbados y Trinidad y Tobago (1967), Jamaica (1969), Grenada (1975), Suriname (1977), Dominicana y Santa Lucía (1979), Antigua, Barbuda y San Vicente y Las Granadinas (1981), Bahamas (1982), St. Kitts y Nevis (1984), Canadá (1990), Belice y Guyana (1991). A la fecha, todos los Estados Americanos han ratificado la Carta y son miembros de la Organización, con lo que el número de Estados Miembros llega a la cifra de treinta y cinco.

Ahora bien, la OEA tiene como visión el reunir a los países del hemisferio occidental para fortalecer la cooperación mutua y defender los intereses comunes, “lo que lo hace el principal foro de la región para el diálogo multilateral y la acción concertada”.

De acuerdo con la OEA, su misión es el compromiso con la democracia, promover la buena gobernabilidad, fortalecer los derechos humanos, fomentar la paz y la seguridad, expandir el comercio, combatir la pobreza, las drogas y la corrupción.

Esta organización, como todo organismo internacional está formado por una estructura bastante compleja, pero su cara la representa su Secretario general. ¿Cómo se elige al Secretario General de una organización como ésta? Según la Carta de la Organización, en su artículo 108 dice que:

El Secretario General de la Organización será elegido por la Asamblea General (todos los Estados miembros tienen derecho a hacerse representar en la Asamblea General y tienen derecho a un voto), para un período de cinco años y no podrá ser reelegido más de una vez ni sucedido por una persona de la misma nacionalidad. En caso de que quedare vacante el cargo de Secretario General, el Secretario General Adjunto asumirá las funciones de aquél hasta que la Asamblea General elija un nuevo titular para un período completo.

En la historia de la OEA, grandes personalidades han ocupado este puesto, entre ellas Alberto Lleras Camargo, de Colombia (1948-1954); Carlos Dávila, Chile (1954-1955), José A. Mora, Uruguay (1956-1968); Galo Plaza, Ecuador (1968-1975); Alejandro Orfila, Argentina (175-1984); Joao Clemente Baena Soares, Brasil (1984-1994); César Gaviria, Colombia (1994-2004); Miguel Angel Rodríguez Echeverría, Costa Rica (2004). Entre estos siete Secretarios tenemos a cinco ex Presidentes, un ex Secretario de Estado de Relaciones Exteriores, así como a diplomáticos de carrera, lo que marca la importancia y relevancia del puesto, donde sólo altas personalidades han logrado dirigirla.

Para ser elegido Secretario general, debe de contar con el apoyo de los países que forman parte de la OEA. Por ello, en el caso del ex Presidente de Costa Rica (1998-2002) Miguel Angel Rodríguez, fue elegido por el consenso de los Estados Miembros en el marco de la 34a. sesión ordinaria de la Asamblea General de la OEA, efectuada en Quito, Ecuador, en junio de 2004. La elección de Rodríguez fue hecha con el consenso total de todos los países, hecho que debió ser muy significativo para Costa Rica y el propio Rodríguez. El asumió la dirección de dicha organización el 15 de septiembre del 2004.

23 días después, el 8 de octubre, el Sr. Miguel Angel Rodríguez renunciaba ante el Excelentísimo señor Arístides Royo, Presidente del Consejo Permanente de la OEA, debido a las acusaciones de irregularidades que se le imputan en Costa Rica, quien ya ordenó una orden internacional de captura.

Estas irregularidades consisten en que la Fiscalía General de Costa Rica, investiga denuncias contra altos funcionarios y dirigentes políticos del país en millonarios sobornos, presuntamente pagados por empresas europeas para acreditarse contratos con empresas públicas.

El hoy ex secretario de la OEA alega en su carta que la organización en sus 115 años ha obtenido grandes logros, por lo que prefería no someter ni a la organización ni a su familia a la persecución judicial y de los medios.

En la historia de estos 115 años de la OEA, el de Rodríguez sería el segundo caso de que un Secretario General dimite de su cargo. La primera vez fue cuando el argentino Alejandro Orfila renunció en noviembre de 1984, al aceptar que había recibido dinero de la dictadura haitiana de la familia Duvalier, para mejorar su imagen ante Washington.

A raíz de lo último sucedido me preguntaron si entendía que las acusaciones al ex presidente Rodríguez y su posterior renuncia a la OEA afectaban al organismo. Creo que obviamente es que un duro golpe para la Asociación de Estados Americanos, que anda por todo el continente defendiendo la democracia, apoyando los esfuerzos de descentralización de gobiernos, la modernización de partidos políticos, el fortalecimiento de legislaturas nacionales y la consolidación de los valores y la cultura democrática, así como incentivando que la sociedad civil tenga mayor participación en la toma de decisiones.

Por otra parte, también pienso en otros dos aspectos: El primero es que el Sr. Rodríguez le está demostrando a la OEA su respeto al no haber querido comprometer su integridad y “calidad moral”, así como tampoco haberla utilizado como armazón protector, amparándose en su inmunidad diplomática como Secretario General. El segundo aspecto está relacionado con el que a pesar de este hecho tan digno y apelando a los principios de los derechos humanos no se puede, como el propio Rodríguez ha señalado en su comunicación: “nadie debe ser considerado culpable antes de serlo así declarado en juicio”.

Y por último, me pregunto: ¿El que Miguel Angel Rodríguez haya renunciado a la Secretaría General de la OEA es un reflejo de que en Latinoamérica ya no toleramos más la corrupción impune?. En caso de que Rodríguez sea hallado culpable, ¿se ve comprometida la honra de los países que llegaron por consenso a Rodríguez a la Secretaría General? ¿O se verá comprometida la honra de los Presidentes y Cancilleres que votaron por consenso? ¿Tendrá la OEA que endurecer sus parámetros para la elección de su Secretario General?

Pues en general, el hecho que conlleva la renuncia de Miguel Angel Rodríguez a la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos, a mi parecer, es el reflejo de que la visión de la política de nuestros países ha empezado a cambiar y los ciudadanos estamos aprendiendo que a través de la sociedad civil organizada podemos tener el poder junto con la misión de la OEA, de seguir protegiendo nuestras democracias.

Atentamente,

Ana Laura Guzmán Ibarra