CARTAS AL DIRECTOR
¿Unidad del PRD?

Señor director:
La lucha por el control del PRD, uno de los principales instrumentos de nuestro sistema de partidos, tendrá consecuencias en la calidad de vida de todos los dominicanos. Dos bandos principales se encuentran enfrentados. Como era de esperarse y como venimos advirtiéndolo, el grupo que controló la administración pasada pierde el control que en el gobierno sostuvo sobre su maquinaria y vemos como ese equipo se fracciona. Por el otro lado el equipo que encabeza el Lic. Hatuey De Camps se consolida frente a la opinión pública y se cohesiona internamente.

En medio de este debate surgen voces muy calificadas que piden un reencuentro y que claman a todo pulmón por la necesidad de la humildad y el perdón. Inclusive es fácil avizorar las intenciones de una generación emergente dentro del PRD que no desea ser victima de esta guerra civil, sino que proponen soluciones que  establezcan la paz y que los deje reclamar los espacios que ellos entienden les corresponden por razones de modernidad. Nosotros admiramos las intenciones de quienes hoy claman por la unidad, sin importar que papel jugaran en la división que hoy pretenden solucionar. Y nos identificamos con muchas de las ansias de renovación y modernidad de esos dirigentes medios que hoy desean pararse y hacerse contar.

No obstante, creo necesario que los dirigentes del PRD nos cuestionemos sobre la prudencia de asumir el postulado de que la unidad está por encima de todo. El simplismo es un lujo que no podemos adoptar los herederos de una sociedad azotada por su falta de memoria y por sus complicidades. En el clásico novelístico del siglo XX “La Granja Animal” de George Orwell, el afamado autor británico presenta una caricatura a través de los personajes de una granja, del comunismo, del totalitarismo y en fin de cómo pueden ser manipulados los sentimientos legítimos de las masas populares. Las consignas: ¡viva la libertad ¡Somos iguales! Fueron utilizadas por el grupo que se hizo con el poder en medio de la revolución que se produjo en la granja frente a los seres humanos. Al cabo del tiempo los animales que se hicieron con el control de la granja, actuaron de manera muy parecida a como lo habían hecho los humanos. Cuando el resto de los animales quisieron rectificar a su compañeros y corregir su gobierno llevándolo a los principios de la revuelta, fueron acusados de traición y fueron bombardeados con consignas como: ¡unidad, unidad y más unidad!

Es de suma importancia que los dirigentes medios del PRD sepan identificar las consecuencias de sus actos y que entendamos que el concepto de unidad, debe primero ser ¿Unidad para que? Unidad para realizar los cambios que necesita nuestra sociedad los cuales solo un partido con la base social como el nuestro puede acometer, esa unidad si. Unidad para que el PRD se renueve en los estamentos de dirección y demuestre que podemos fortalecer los logros de nuestro gobierno y corregir sus yerros, esa unidad si. Unidad para demostrar que entendemos que este país debe superar a los hombres indispensables y pasar al gobierno de ideas y no de personas, esa unidad si. Unidad para respetar los logros de nuestros héroes del pasado, esa unidad si.

Ahora bien, unidad para que el mismo grupo siga beneficiándose, no. Hablar de unidad par que no se nos cuestione en nuestros errores, esa unidad no. La división que hoy sufrimos nos tiene a todos como culpables. Sin embargo, la sociedad dominicana, y luego lo hará la historia, identifican al bando que luchó contra la reelección como uno que salvo la responsabilidad futura del PRD.

Atentamente,