Cartas 
Critica a Isa Conde

Señor Director:
Pláceme saludarle y celebrar con beneplácito la recuperación de su salud, a la vez que le solicito tenga la benevolencia de darle cabida en las páginas de su prestigioso diario matutino a estos párrafos.

La desacertada participación del señor Antonio Isa Conde en el desayuno que organizó la Cámara Americana de Comercio la semana pasada, no es más que la expresión antinacional de este funcionario, que implementó el proceso de capitalización de las empresas del Estado, en la cual estaba incluida la Corporación Dominicana de Electricidad.

Pero estas posiciones absurdas e interesadas no son casuales, aparecen el preciso momento en que el gobierno dominicano se apresta, a través de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales, a implementar la revisión de los contratos que dieron lugar a la existencia de un adefesio llamado Acuerdo de Madrid, llevado a cabo por la administración del ingeniero César Sánchez, antiguo incumbente de la CDEEE en el gobierno del PRD, encabezado por Hipólito Mejía.

Esta estafa que se materializó a través de dichos contratos, en contra del interés nacional, tiene hoy sus diferentes voceros, que entienden que en esta siniestra inversión, donde hay empresarios nacionales y extranjeros, su única misión es obtener beneficio a costa del sudor y la sangre del pueblo dominicano.

Las irresponsables acusaciones que el señor Isa Conde se atreve a lanzar contra la actual administración de CDEEE no son más que el intento burdo e ineficaz de querer desacreditar el trabajo que lleva a cabo el compañero Radhamés Segura, junto a otros compañeros funcionarios del sector eléctrico, con el único propósito de lograr brindar un servicio con energía suficiente, calidad necesaria y a precios razonables.

El problema energético no puede ser personalizado por el señor Isa Conde, ya que las políticas energéticas que se han venido implementando en este gobierno son el fruto del consenso que se ha logrado a través de los seminarios y los planes de los equipos de trabajo que componen el sector energético, contando éstos siempre con el aval protagónico del compañero presidente Leonel Fernández.

Este viejo discurso del señor Isa Conde, el cual es un empresario privado, de querer presentar como culpable al compañero Segura de la crisis del sector eléctrico, no es más que la expresión de la ignorancia, por un lado, de alguien que quiso conducir un automóvil (véase el proceso de capitalización de las empresas del Estado), cuando sus conocimientos sólo le permitían la conducción de un equino; y de intolerancia, por el otro lado, al no querer respetar la discrepancia de los demás, que entendieron en su momento, que todos los huevos no podían colocarse en la canasta de la capitalización; y si para muestra basta un botón, veamos qué pasó con el Consejo Estatal del Azúcar, del cual hoy solo quedan las ruinas y el saqueo de sus propiedades y con la CDE, la cual hoy tiene que ser subsidiada con más de US$600 millones anuales, teniendo como resultados más apagones y mayores ganancias del sector privado.

Los intereses que tiene el compañero Radhamés Segura son los intereses del Gobierno dominicano, que es lograr salir del atolladero en que nos embarcó el PRD a través del Acuerdo de Madrid, sustentado dicho acuerdo en la descalificación del proceso de capitalización del sector eléctrico.

Atentamente,
Julio César Arias