Casa Blanca enviará más tropas a Irak

BAGDAD .- Estados Unidos anunció que enviará otros 3.000 marines a Irak, donde la coalición se enfrenta a diario a los ataques de combatientes iraquíes, mientras los chiítas presionaban el jueves para que se modifique el acuerdo alcanzado con la coalición y se celebren elecciones rápidamente.

Alí Sistani, el principal dirigente religioso de los chiítas iraquíes, mayoritarios en el país, pidió que se modifique el acuerdo alcanzado entre el Consejo de Gobierno Transitorio y las autoridades de la coalición el pasado 15 de noviembre.

En Washington, el secretario estadounidense de Defensa, Donald Rumsfeld, aprobó el despliegue de unos 3.000 hombres en Irak, en el marco de la rotación de las fuerzas comprometidas en el país, donde los ataques siguen causando víctimas a diario entre las tropas estadounidenses.

Actualmente, hay unos 132.000 soldados norteamericanos en Irak. Aunque los dirigentes del Pentágono quieren reducir esa cifra hasta 105.000 en junio de 2004, tanto Rumsfeld como el presidente George W. Bush reiteraron que reforzarán la presencia militar en Irak si la situación lo exige.

El secretario de Estado, Colin Powell, aseguró que su país no contempla por el momento la posibilidad de solicitar al Consejo de Seguridad de la ONU una nueva resolución para establecer un calendario para el traspaso de la soberanía a Irak, por considerar que sería prematuro.

Por su parte, el jefe de la diplomacia británica, Jack Straw, se mostró optimista el jueves en cuanto a los cambios realizados en Irak tras la caída del régimen de Saddam Hussein, en declaraciones a su regreso de una visita de dos días a ese país.

“Es fácil olvidar que tan sólo hace nueve meses que los tentáculos de la represión del régimen de Saddam se extendían por todos los rincones de la vida cotidiana en Irak”, declaró. “Hoy, los iraquíes pueden leer, hablar, comprar y mirar lo que quieran”, señaló.

En Tokio, los miembros de una misión de reconocimiento militar que viajó el pasado fin de semana al sur de Irak para evaluar la situación en materia de seguridad recomendarán que Japón despliegue un contingente no combatiente en el país.

El gobierno japonés hizo saber que no tomará una “decisión apresurada” sobre ese controvertido despliegue y que primero analizará las conclusiones de la misión. “Queremos enviar tropas lo antes posible, puede que de aquí a fin de año si la situación lo permite”, dijo el portavoz del gobierno Yasuo Fukuda.

En Irak, Alí Sistani, el principal dirigente religioso de los chiítas iraquíes, mayoritarios en el país pidió que se modifique el acuerdo del pasado 15 de noviembre, por el que se prevé el traspaso del poder a los iraquíes a mediados de 2004, y que se celebren elecciones inmediatamente.

“El ayatolá Sistani (…) quiere que el pueblo iraquí sea consultado. Por lo tanto, según él, deben realizarse elecciones tanto de los consejos municipales como del consejo legislativo”, sostuvo Talabani.

Por el acuerdo del 15 de noviembre, se instaurará una “Asamblea Nacional Transitoria” antes del 31 de mayo de 2004, que designará a los ministros y al poder ejecutivo, “que será reconocido por la coalición y tendrá todos los atributos de la soberanía”, el 30 de junio de 2004.

En el terreno, el ejército estadounidense anunció el jueves que arrestó a un ex guardaespaldas del presidente derrocado Saddam Hussein, Jalid Arak Hatimy, así como a tres iraquíes en el norte de Ramadi, al oeste de Bagdad.

Además, se anunció en un comunicado militar que un ex comandante de la aviación iraquí, el general Abed Hamid Mowhush, falleció al parecer por causas naturales el miércoles cuando estaba siendo interrogado.

El miércoles por la noche, un cohete antitanque cayó en la embajada de Italia en Bagdad sin causar víctimas, sólo daños materiales, según diplomáticos italianos.