Caso diácono Meregildo continuará hoy

POR LLENNIS JIMÉNEZ
El juez del Tercer Juzgado de la Instrucción de la provincia Santo Domingo, William Encarnación, reenvió para hoy a las 10:00 de la mañana el juicio preeliminar al diácono Meregildo Díaz Díaz y a otras tres personas implicadas en el asesinato de un matrimonio luego que ayer concluyó el interrogatorio de los testigos.

El magistrado aplazó la cuarta audiencia iniciada a las diez y media de la mañana, después de más de siete horas de interrogatorio a los nueve testigos que en total presentaron el ministerio público, los abogados de la parte civil y las barras de la defensa, con relación a al asesinato de Joel Alexander Díaz Sarmiento y Yaniris Ruiz Sánchez.

Ayer fueron oídos los padres de las víctimas. Martiza Díaz, madre de Joel, y Sergio de Jesús Ruiz, padre de Yaniris, coincidieron en acusar a Díaz Díaz del crimen. 

Ambos afirmaron en diferentes momentos de la audiencia que Díaz Díaz había amenazado de muerte a sus hijos y que éstos se lo comunicaron en reiteradas veces.

Tanto la señora Díaz como De Jesús Ruiz lloraron al prestar declaraciones.

Maritza Díaz dijo que Joel le dijo que Díaz Díaz lo amenazaba para que no dijera  que lo vio violando a un menor de edad y que lo puyó con chuchillo en un muslo indicándole que peor le iría si hablaba.

Expresó que Joel  llegó a decirle que quería dejar una carta por si algo le pasaba.

Hoy será interrogado Díaz Díaz señalado por la fiscalía como el autor intelectual y material del asesinato, además de que se le acusa de contratar y pagar por el asesinato que se cometió el pasado 5 de febrero.

Los otros implicados son el sargento Valentín Vicioso de Jesús, a quien se acusa de que disparó contra el matrimonio con un arma asignada al contralmirante retirado Radhamés Lora Salcedo.

También será escuchada Irma Díaz de Valenzuela, hermana Díaz Díaz y Lora Salcedo, a quien se acusa de haber pagado a Vicioso de Jesús y Quírico Rojas Carram para cometer el crimen.

Díaz de Vanlenzuela y Lora Salcedo son acusados por la fiscalía de facilitar medios para que se cometiera el doble crimen.

El primero en prestar testimonio ayer fue el general de la Policía Bernardo Santiago Santiago, quien hizo las primeras investigaciones. El oficial negó la fiscalía le ofreciera dinero al sargento Vicioso de Jesús para que incriminara a Díaz Díaz, a Lora Salcedo y a Díaz de Valenzuela.

Santiago Santiago, quien declaró haber estado presente en el interrogatorio que hizo la fiscalía a Vicioso de Jesús, expresó que el sargento dijo que actuó por encargo de Díaz Díaz.

Negó que el fiscal Perfecto Acosta Suriel ofreciera a Vicioso de Jesús la libertad a cambio de que declarara implicando a otros. “En ningún momento eso se hizo. Las declaraciones de Vicioso de Jesús fueron todo el tiempo espontáneas. Nunca se le hizo ningún ofrecimiento en mi presencia”, dijo al salir del tribunal. Negó también que el sargento dijera en el interrogatorio que cometió el crimen borracho.

Antes el juez Encarnación, el general Santiago y Santiago dijo que las investigaciones revelaron que el día que el matrimonio fue asesinado hubo llamadas telefónicas entre Díaz Díaz y Joel.

Dijo que a pedido de los defensores actuó en la investigación por órdenes del jefe de la Policía, mayor general Manuel de Jesús Pérez Sánchez, y que su superior lo instruyo verbalmente por lo tarde en la noche en que se produjo la decisión.

Refirió en el tribunal lo dijo que el sargento le informó a la fiscalía y que firmó el expediente que conserva. En esas declaraciones, dijo Santiago Santiago, Vicioso de Jesús indicó que recibió RD$30,000, 500 bloques y 15 fundas de cemento para que disparara contra los jóvenes.

Mientras que Luisa Céspedes, trabajadora de la casa campestre que posee Lora Salcedo en Manabao, Jarabacoa, confirmó que su patrono concurrió al lugar el día 4 de febrero junto a Díaz Díaz, Vicioso de Jesús  y el extinto Rojas Carram. Agregó que los tres últimos se marcharon al día siguiente sin que Lora Salcedo los viera.

Asimismo, Arelis Ramos Peralta, esposa del sargento Vicioso de Jesús, acusó al fiscal adjunto Winston Guerrero, de alegadamente presionarla para que declarara en contra de Lora Salcedo. Ramos Peralta, testigo a descargo de Lora Salcedo, también se quejó de que no se le permite ver a su marido a solas. 

Guerrero y el fiscal Acosta Suriel rechazaron la acusación y argumentaron que siempre cedieron a las solicitudes de ayuda que Ramos Peralta les hizo para gestionar trámites de documentos, así como pagos de sueldo.

Raquel Pérez Almonte, la ex esposa de Rojas Carram, involucrado en el crimen y quien fue encontrado muerto en una cabaña de Jarabacoa cuando era buscado como prófugo por este crimen, confirmó que su esposo le dijo que era perseguido por la justicia por el asesinato de la pareja. Señaló que Rojas Carram le había dicho que se entregaría el 20 de mayo cuando por última vez lo vio en Jaracaboa.

De su lado, el testigo Máximo Rojas Ventura confirmó que Rojas Carram vivió durante dos meses en el Centro Infantil de Hainamosa, en un tiempo en que Díaz Díaz estuvo como director.

Otros testigos fueron Máximo Rojas Ventura y Amable  Rodríguez, ambos empleados de Díaz de Valenzuela, quienes por separado coincidieron en que con frecuencia cambiaban cheques de Irma para su hermano y lo transportaban porque no sabe conducir.

POR CANSANCIO

El juez Encarnación pospuso el juicio para hoy por el agotamiento que mostraron las partes, quienes además se quejaban del calor y la estrechez de la sala de audiencias, a pesar de que se habilitó para sesionar el salón más grande del edificio que es el de la Corte de Apelación.

Los asistentes no cabían en el interior de la sala y los siete bancos de madera resultan insuficientes para sentar a los involucrados. Hay un único aparato acondicionador de aire que  resulta insuficiente para la cantidad de personas que se aglomera. Los periodistas tienen sentarse en el sueldo, ya que no hay espacios para ellos.

La gente respira encima en el cuello de la que le queda delante y los abogados carecen de espacio suficiente para hacerse comentarios entre ellos o recomendaciones a sus defendidos en intimidad y sin que los que los rodean los escuchen.

En otro orden, Díaz Díaz tuvo ayer a su cuarto defensor, el doctor Pablo Leonel Pérez Medrano, quien lo representa junto a Guido Amparo. Su nuevo abogado sustituye a Robert Cabral, quien fue forzado a  dejar el caso por falta de acreditación para postular. Los primeros abogados que renunciaron a defenderlo fueron Juan Miguel Castillo Pantaleón y Abel Rodríguez del Orbe.

A Lora Salcedo lo presentan Francisco Álvarez, Mario Read Vitini y Héctor Rafael Tapia. En tanto que el sargento Vicioso de Jesús tiene como representantes legales a Jesús Santana y José Ramón Jiménez.

Durante la presentación de los testigos, a primera hora del juicio, se produjo un incidente cuando el abogado de Díaz de Valenzuela, Tomás Castro exigía que el general Santiago y Santiago testificara a petición de la defensa o a descargo, lo que le rechazado por el magistrado Encarnación.

Posteriormente Castro se enfrentó a los familiares de las víctimas porque estos aprovecharon los tres recesos para mal decir a los acusados.

Algunos abogados protestaron la decisión del magistrado Encarnación de ordenar que el camarógrafo de Teleantillas fuera sacado de la audiencia en la tarde porque respondió una llamada que se le hizo a su teléfono celular.

En otro orden, pese a que el magistrado Encarnación insistía en mantener el orden, algunas personas se indignaron por la actitud del primer teniente Ramírez, a cargo de la seguridad del  juez,  que se entrometía en el proceso y llegaba a hacer sugerencias a los testigos.

CON DOLIENTES

Los implicados comenzaron a llegar cerca de las 10:30 de la mañana por el parque interno del edificio en el área de la fiscalía, donde los aguardaban los parientes de los jóvenes asesinados. De inmediato, las madres de Joel y Yaniris alzaron los cartelones con mensajes que pedían justicia  para sus hijos. A gritos, las mujeres acusaban a los implicados de “asesinos” y “perversos”, en tanto que la seguridad en silencio observaba.

Las custodias de Díaz Díaz, el sargento Vicioso de Jesús e Irma Díaz se apresuraron a entrar la sala donde se conoció el juicio. Los implicados subieron a prisa y esposados por las escaleras hacia la segunda planta del edificio donde está la sala de audiencias.

TESTIMONIO DE GENERAL

Santiago Santiago declaró que el sargento afirmó que salió de la casa de Lora Salcedo en Jarabacoa junto a Díaz Díaz y Rojas Carram a asesinar a Joel y a Yaniris.

Asimismo, expresó que el arma homicida, la pistola Browning nueve milímetro que estaba cargada a Vicioso de Jesús, la recuperó en la investigación de manos de Lora Salcedo, quien se la entregó en horas de la noche cuando lo  visitaron a su residencia.