Casos en los que ni la muerte iguala a la gente

Casos en los que ni la muerte iguala a la gente

Sede del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF).

A Martine la hicieron ir cuatro veces a buscar el cuerpo de hijo a Inacif y aún espera informe de necropsia, lo mismo Dieussaint Vixama

Entre los elementos que marcan la gran distancia en las muertes por casos sonoros y las que pasan desapercibidas, está el tiempo de entrega de los resultados de la autopsia. Así, mientras en unos por lo común ya están listos en una semana, en otros, la fecha establecida por regla es sobrepasada con creces.

Cinco años tenía Jessica Vixama cuando murió, el martes 26 de abril, ahogada en la cisterna del play del barrio García, en el kilómetro 22 de la autopista Duarte. Esa misma noche llevaron su cuerpo al local de Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) del cementerio Cristo Redentor.

No fue hasta el sábado 30 cuando le practicaron la necropsia, después de una denuncia de este medio sobre la acumulación de cadáveres que ya empezaban a descomponerse en esa instalación. La demora fue sustentada en la reparación de la infraestructura.

El personal le informó a la familia que entregarían los resultados de 14 a 20 días. Ante el vencimiento de ese plazo sin que le dieran noticias, un lunes, mes y medio más tarde, su padre Dieussaint llamó a la sede central y le dijeron que el próximo lunes volviera a preguntar.

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Así seis semanas corridas escuchó siempre la misma respuesta: llame el lunes. La angustia merma a este progenitor que ejerce su derecho a saber si la muerte de su hija fue un accidente o intervinieron manos que desconoce.

Perdió a la pequeña que cayó en un pozo sin tapa, cubierto solo de forma parcial con una hoja de zin. Lamenta esa irresponsabilidad pero le parece extraño por el tamaño de la niña que cupiera en el hueco.

Demasiada carga para un solo cuerpo

En la baja estatura de Martine Stifont, la madre de Lovensley, ya no cabe más angustia. Partió la noche del lunes 2 de mayo, afectado de fiebre. Cumplía un año y tres meses.

La mujer pernoctó con sus restos en su precaria casita hasta las 10: 00 de la mañana sin poder velarlo, hasta que le hicieran el estudio. A esa hora servidores del Instituto Nacional de Patología Forense cargaron el cuerpecito al local del Inacif del mismo camposanto a donde llevaron el de Jessica, martes también, y al que la hicieron ir cuatro veces a buscarlo sin estar listo el examen.

Lo llevaron allí por las reparaciones que hacía Patología en su establecimiento y Martine aún espera los resultados del análisis que indicará las causas por las que pereció. Esta tardanza asusta a la comunidad, donde otro niño falleció de síntomas similares y la gente quiere que las autoridades respondan, actúen.

Un dolor crecido

Dieussaint Vixama y Martine Stifont son dos padres que reflejan la angustia de las personas que esperan resultados de autopsia de parientes muertos de forma trágica o por asuntos de salud que ameritan esclarecimiento. Esta incertidumbre agranda el dolor, y ocurre sobre todo con los más carenciados.

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