Castro y Chávez recibieron apoyo

PANAMA (AP).- El presidente cubano Fidel Castro y su colega Hugo Chávez de Venezuela no asistieron a la cumbre de líderes del Caribe, pero consiguieron el respaldo de sus colegas en importantes demandas regionales.

Al final de la cumbre, Cuba –cuyos planteamientos suelen ser la manzana de la discordia– expresó su satisfacción por el respaldo que le dieron los líderes del foro de 25 países al aprobar en la declaración una iniciativa suya que condena el terrorismo y otra de rechazo al embargo a la isla por parte de Estados Unidos.

El canciller Felipe Pérez Roque consideró que en la declaración que firmaron los líderes de la región se hizo un pronunciamiento “contundente y explícito” de rechazo al bloqueo norteamericano.

La declaración fue aprobada por el presidente anfitrión Martín Torrijos, Alvaro Uribe de Colombia, Vicente Fox de México, Leonel Fernández de República Dominicana, Abel Pacheco de Costa Rica, Tony Saca de El salvador y los demás vicepresidentes y primeros ministros del resto de los países miembros de la Asociación de Estados del Caribe.

En cuanto al terrorismo la declaración condenó todo acto terrorista, donde quiera que se cometan y quienquiera que lo cometa.

La mención “condena en términos enérgicos y clara” el terrorismo. “Nos recuerda el compromiso de todos los Estados a no brindar refugio a los terroristas, a no permitir desde sus territorios el financiamiento de actos terroristas”, consideró el canciller.

A diferencia de otras cumbres, en la del Caribe no afloraron las grandes discrepancias a lo largo de las jornadas para consensuar la declaración.

Para Pérez Roque la aprobación en torno al terrorismo es vista por Cuba como un “importante espaldarazo” al esfuerzo de Venezuela en extraditar a Luis Posada Carriles, considerado un terrorista por esos países. Posada Carriles está detenido en Estados Unidos.

Posada Carriles estuvo detenido en Panamá. El presidente Fidel Castro lo acusó de planear asesinarlo durante una Cumbre Iberoamericana en el 2000, pero fue indultado en el 2004 por la presidenta Mireya Moscoso, poco antes de que abandonase el poder. La decisión de la gobernante derivó en la ruptura de las relaciones diplomáticas entre Panamá y Cuba.

En el marco de la cumbre fueron acogidas con beneplácito varias iniciativas adelantadas por países productores de petróleo y gas en el Gran Caribe, para encarar el constantes dolor de cabeza que significa para muchas naciones caribeñas el incremento de los precios del petróleos.

Y en la declaración se adoptó un párrafo apreciando los esfuerzos que realiza Venezuela “para cooperar solidariamente con los países del área del Caribe”.

La Asociación de Estados del Caribe, celebró los diez años de creación del organismo y para muchos la reunión en Panamá “revitalizó”, el organismo que fue constituido como un foro de consulta para impulsar el desarrollo comercial y la integración de la región.