Catarsis atemporal de Francisco Tiburcio

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Desde el 23 de noviembre hasta el pasado lunes 14 del mes en curso,  la Sala de Arte Ramón Oviedo de la Secretaría de Estado de Cultura ha presentado “Catarsis Atemporal”, primera exposición individual  del joven artista sancristobalense Francisco Tiburcio, compuesta por 12 pinturas en grandes y medianos formatos, realizadas en técnica mixta sobre tela,  en las que nos ha dejado ver sus recursos y sensibilidad excepcionales, su profunda compenetración existencial con el hecho plástico al mismo tiempo que se proyecta con personalidad distintiva y notas sobresalientes como  proactivo exponente de la novísima pintura abstracta en Santo Domingo.

Entre las obras formalmente más rigurosas y que lograron atraer nuestra atención hasta el reconocimiento justo, urgente e inevitable de esta muestra reveladora, destacan las tituladas “Aún permanece irredento”, “Parece imposible vencer tu furia”, “A mal tiempo buena cara”, “Soy el artífice de tus sueños”, “Catarsis I”, “Catarsis II”, “Tal como es arriba es abajo”, “Y pensar que el caos soy yo”, “Atrapado en la tormenta”, “Memoria”, “Transición”  y “Dos caminos para escoger”. La gramática plástica y conceptual de Francisco Tiburcio nos permite acceder a una gestualidad y una signografía de lo “invisible”. Sus espacios pictóricos, eminentemente abstractos, densamente energéticos y enigmáticos, estallan como cifras de lo existencial, del asombro; la subjetividad; lo presencial, lo intemporal, el movimiento, el ritmo, el sueño y la reflexión introspectiva.

En el catálogo de “Catarsis Atemporal”, la reconocida artista, gestora cultural y crítica de arte Myrna Guerrero, sostiene objetivamente que: “En la obra de Tiburcio se siente el paso por la Escuela Nacional de Bellas Artes, donde aprendió los rudimentos esenciales para la práctica pictórica. De sus lienzos en grandes formatos el artista extrae formas imbricadas que sugieren al espectador el caos, el movimiento, sentimientos y situaciones por donde transitan la vida y las relaciones. A partir de conceptos definidos va deslindando lo superfluo hasta preservar unas superficies abstractas donde el hacer traduce una necesidad interior de expresarse por el gesto y la pincelada”.

Asimismo, Myrna Guerrero, observa lúcidamente que: “A voluntad, Tiburcio se decide por una paleta sobria, marcando la diferencia con los modelos de una pintura dominicana ‘pseudo caribeña’ por sus colores exacerbados. Por el contrario, en los trabajos de este artista no es el color que golpea nuestra retina sino el trazo, el contraste máximo luz-blanco/ausencia de luz-negro, las páátinas y los grafismos-recursos que obligatoriamente nos refieren al maestro Ramón Oviedo- y que luchan con persistencia por encontrar su propia voz.

Una voz que se expresa en tonos fríos, con mucho de gris y más de blanco y negro. Con formas que se esparcen desde el centro cual si fueran segmentos rotos de un universo errante donde caben las transparencias, las multiplicaciones y las indefiniciones hasta conformar un todo armónico y equilibrado que constituye la carta de presentación de Francisco Tiburcio en la plástica dominicana”.

La obra de Francisco Tiburcio ha sido seleccionada en el XIX Concurso de Arte Eduardo León Jiménes(2002); XXII Bienal Nacional de Arte Visual, Museo de Arte Moderno(2003); Primera Bienal de Arte Premio Paleta de Níquel, Museo Cándido Bidó, Bonao (2005); XXIII Bienal Nacional de Arte Visuales, Museo de Arte Moderno (2005); Segunda Bienal de Arte Premio Paleta de Níquel, Museo Cándido Bidó, Bonao (2007) y  en el XXII Concurso de Arte Eduardo León Jiménez (2008). Sin dudas, junto a José Pelletier, Fermín Ceballos, Samuel Machuca, Ramón Mesa, Manuel Nina Cisneros y Juan B. Nina, Francisco Tiburcio conforma el más activo, talentoso y destacado grupo de jóvenes creadores que la ciudad de San Cristóbal aporta a las artes plásticas y visuales dominicanas de la actualidad.

En síntesis

Francisco Tiburcio Corporán

Nace en San Cristóbal (1969). Estudio Artes Plásticas en el Liceo Pablo Claudio de San Cristóbal y en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Santo Domingo, de la cual es egresado con especialidad en dibujo y pintura. Recibió el Primer Premio de Dibujo y Composición Avanzada I y II  de la Escuela Nacional de Bellas Artes (2000); el Primer Premio de Dibujo Anatómico II (1999) y la Mención de Honor en Escultura II de la ENBA. Realizo el Afiche ganador para la promoción del X Concurso de Atabales de San Cristóbal (1999). Ha sido tres veces nominado a los Premios Fradique Lizardo, en San Cristóbal. En el 2003 participa en la muestra colectiva “Cien Obras/ Cien Artistas,  Palacio de Bellas Artes, Santo Domingo. Actualmente es profesor de pintura y dibujo en el CENTRO NIÑO FELIZ (CENIFE), auspiciado por la Asociación de Ayuda Social, Ecológica y Cultural-ADASEC- organización no gubernamental que lleva a cabo una importante labor a favor del desarrollo integral de la infancia, realizando apadrinamientos de niños en República Dominicana;  participa del Proyecto Areito (arte para el desarrollo) y cursa una Licenciatura en Artes Plásticas en la Universidad Autónoma de Santo Domingo.