CED cree carencia formación en valores fomenta corrupción

20_01_2016 HOY_MIERCOLES_200116_ El País10 A

El presidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED), monseñor Gregorio Nicanor Peña Rodríguez, consideró que uno de los principales caldos de cultivo para la corrupción es la falta de formación en valores, sobre todo desde la familia.

“Los corruptos y los corruptores no salen por generación espontánea, salen de una familia y cuando en la familia no hay formación en valores, podemos esperar lo que sea”, expresó.

Afirmó que ha faltado trabajo no solo de la Iglesia, que trabaja a nivel de la familia, sino que otras instituciones se involucren en la formación en el hogar familia para evitar que los problemas sociales sigan creciendo.

Dijo además que otra evidencia de la carencia de formación familiar es la delincuencia juvenil, cuando muchachos matan por despojar de unos tenis.

Criticó además la percepción general que existe de quien llega a un cargo debe “coger lo suyo”, lo que va creando una mística negativa de la honestidad y la responsabilidad.

Monseñor Peña Rodríguez, quien además es el obispo de La Altagracia, habló de este tema durante el Almuerzo Semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio. Estuvo acompañado de José Dolores Grullón Estrella, vicepresidente de la CED y obispo de San Juan; Freddy Antonio de Jesús Bretón, arzobispo de Santiago de los Caballeros; Francisco Ozoria Acosta, de San Pedro de Macorís, y el sacerdote Carmelo Santana, secretario general de la CED.

Impunidad. En cuanto a la responsabilidad de la clase política en el fomento de la corrupción, De Jesús leyó el capítulo 24 de la Carta Pastoral a propósito del Día de la Altagracia que reza: “Vemos con preocupación como la corrupción priva a la población de recursos económicos que debían ser destinados para satisfacer las necesidades básicas como educación, vivienda, alimentación, salud, seguridad, justicia, salario digno, etcétera; lamentablemente la complicidad y la impunidad han sido los mejores aliados de los corruptos en los sistemas políticos en todo el mundo. Los empobrecidos víctimas del sistema corrupto piden misericordia para que le sea devuelto lo que en justicia les pertenece para vivir con dignidad”.

El sacerdote lamentó que muchos recursos se desperdicien en vez de ir a los necesitados mientras algunos se enriquecen con los fondos públicos.

En tanto que Ozoria deploró que muchos delincuentes violen las leyes fácilmente y siempre encuentran un padrino, o sea, alguien que le defiende, por lo cual no reciben el merecido castigo.

También afirmó que el Poder Judicial no aplica la ley a todos por igual. “Realmente la impunidad ha ido creciendo”, dijo.

Recordó que anteriormente las familias sancionaban a los hijos que llevaban artículos cuyo origen se desconocía, pero hoy en día esa practica se perdió.

Violencia. Otro tema que preocupa a los obispos es la gran cantidad de hechos fruto de violencia doméstica y de la delincuencia que evidencia falta de misericordia y convivencia.

De Jesús puso de referencia hechos lamentables como que por un roce vehicular una persona mató a otra; que delincuentes provoquen accidentes para luego saquear a las víctimas y asesinatos para robar unos tenis o una cadena.

“Se hace imposible la vida cuando no hay esa capacidad de transigir”, expresó, tras señalar que la sociedad dominicana necesita algo que baje la tensión y motive hacia una convivencia más pacífica, más civilizada.