Centros de atención especial albergan
315 menores que han atacado adultos

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POR LLENNIS JIMÉNEZ
Los cinco centros de atenciones especiales que tiene el país para adolescentes y jóvenes infractores, acogen a 315 menores de edad, atacantes de adultos y en su mayoría envueltos en tres principales delitos: robo, homicidio y distribución de drogas.

La información la dio a conocer ayer la procuradora general adjunta y coordinadora de la unidad de niños, niñas y adolescentes, Marisol Tobal, quien indicó que muchos de estos jóvenes no saben leer, ni escribir, ya que desertaron de la escuela a temprana edad.

Los muchachos y muchachas privados de su libertad por distintas infracciones, están en edades comprendidas entre los 13 y 18 años de edad. Una constante en todos es que eligen a víctimas adultas.

Uno de los cuatro centros recibe a muchachas implicadas en distintos delitos, incluso, una joven de 17 años está involucrada en un caso de secuestro.

La mayoría de los adolescentes son varones y el plantel de las hembras que funciona en el sector de Villa Consuelo, en el Distrito Nacional nunca sobrepasa las veinte. En el Distrito Nacional hay un segundo centro, pero para varones, los restantes están en La Vega y dos en San Cristóbal.

En el pabellón de menores de la cárcel de Najayo hay 140 menores de edad, recluidos por distintos hechos.

La magistrada Tobal dijo que los jóvenes entran y salen, ya que los jueces de la jurisdicción de Niños, Niñas y Adolescentes les cambian las medidas.

La procuradora adjunta precisó que la mayoría de los muchachos que asisten son por robo, el cual tipifican como el delito más común, seguido del homicidio. “Pueden llegar por asuntos de celulares, por entrar a una casa habitada, el robo con violencia en la calle”.

Tobal dijo que los adolescentes son sometidos a medida cautelar inmediatamente comete un hecho y llegan a una fiscalía de Niños, Niñas y Adolescentes, por lo que el juez procede a emitir una resolución preeliminar para enviarlo a uno de los centros para adolescentes en conflicto con la ley penal.