Chávez acelera impulsos  por hacerse con los ingresos del petróleo

Chávez acelera impulsos  por hacerse con los ingresos del petróleo

POR ANDY WEBB-VIDAL
En Caracas

El presidente Hugo Chávez está aumentando el ritmo al cual sus gobierno asegura la “soberanía plena” sobre las vastas reservas de petróleo de Venezuela, las mayores en las Américas. Se espera que el gobierno eleve los derechos y los impuestos, posiblemente hasta el doble, en cuatro instalaciones de la Franja del Río Orinoco que convierte el crudo extra-pesado en petróleo sintético, más liviano, para las exportaciones.

Presionado sobre el tema esta semana, Rafael Ramírez, el ministro de Energía, dijo que la relación de Venezuela con las compañías que operan en la Franja del Orinoco se “ajustarían”.

ChevronTexaco, Conoco-Phillips y ExxonMobil de Estados Unidos, además de Total de Francia y Statoil de Noruega, de distintas formas mantienen participación importante en los cuatro proyectos denominados de “asociación estratégica” en la Franja del Orinoco, establecidos en los años 90. Se han invertido unos US$17 millardos en esos proyectos desde entonces. Ahora con un valor cercano s los US$33 millardos, producen 600,000 barriles de petróleo al día, casi una cuarta parte de la producción total de Venezuela.

Expertos de la industria alertan que los movimientos de Venezuela por obtener una parte mayor de los ingresos de las compañías extranjeras, subiendo los impuestos y expropiando algunos activos, pudieran forzar a las multinacionales de la energía a abandonar el país.

Patrck Esteruelas, un analista latinoamericano de la consultoría Eurasia Group, en Nueva York dijo que sl marcado incremento en los impuestos a los cuatro proyectos -en los cuales Petróleos de Venezuela, o PDVSA, la compañía petrolera estatal tiene acciones en menor proporción- puede afectar la inversión, sobre todo, si los precios del petróleo bajan.

 “Si los precios del petróleo caen y los retornos se hacen menos atractivos, los inversionistas privados extranjeros y las compañías estatales que Venezuela espera atraer al Orinoco van a reconsiderar la situación”, dijo el señor Esteruelas.

Inicialmente, los proyectos se consideraban experimentos pioneros que le permitieron a Venezuela empezar a explotar comercialmente sus enormes reservas de petróleo extra-pesado. El desarrollo de la Franja del Orinoco es la clave del futuro económico del país, en la medida que las reservas de petróleo ligero en otras regiones del país se van secando.

Si el estimado de 235 millardos de barriles de petróleo extra-pesado del Orinoco se incluye en los cálculos, las reservas de Venezuela son las mayores del mundo.

Teodoro Petkoff, un ex ministro de Economía y candidato de oposición en las elecciones presidenciales de diciembre, advierte que el aumento de la incertidumbre sobre el sector de la energía impedirá que Venezuela realice su potencial. 

“Si usted incluye el petróleo pesado, tenemos las mayores reservas del mundo. Sin embargo, Arabia Saudita produce varias veces más petróleo que nosotros”, dijo el señor Petkoff. “Es una paradoja increíble”.

Venezuela, actualmente el quinto exportador mundial de petróleo, está produciendo menos que su cuota acordada con la Organización de Países Exportadores de Petróleo. Cuando los precios estaban bajos en la década de 1990, y la tecnología utilizada en el Orinoco, estaba en gran medida por probar todavía, el gobierno añadió términos favorables, como una tasa de “royanlties” de solo 1% durante un periodo determinado, para hacer viables los proyectos.

Hoy, cuando los precios del crudo tocan alturas récord, las naciones productoras aceleran los esfuerzos por apoderarse de lo que consideran su porción justa del precio adicional de la energía que cosechan las compañías petroleras privadas.

Lo que parece molestar a un número creciente de multinacionales petroleras que operan en Venezuela, sin embargo, es la aparente arbitrariedad de las medidas que está adoptando el gobierno de Chávez, más que un incremento en los impuestos o los derechos.

Este mes, Venezuela asumió el control de dos campos petroleros maduros operados por Total y la italiana ENI, después que ambas compañías incumplieran con una medida unilateral para convertir las unidades en negocios conjuntos en los cuales PDVSA tendría una participación mayoritaria. Cerca de 500,000 b/d de petróleo se producían mediante 32 contratos de operaciones que también se firmaron en los años 90.

Otras compañías acordaron a regañadientes formar “joint ventures”. Pero ExxonMobil rehusó y vendió su participación en la yacimiento afectado. ENI amenazó con demandar al gobierno por violación del contrato.

Una nueva ley de hidrocarburos que aprobó el gobierno en 2001 permite incrementos en los impuestos sobre proyectos futuros, pero no sobre los ya existentes.

El riesgo para Venezuela, dicen los analistas, es que las arbitrariedades y las expropiaciones pudieran llevar a un derrumbe de las inversiones extranjeras y una fuerte caída de la producción. Venezuela necesita considerable inversión extranjera para mantener su producción de petróleo, que ha bajado cerca de 25% en los últimos cinco años debido a la falta de inversiones por parte de PDVSA en sus refinerías y pozos petroleros.

 “Es justificable que un estado petrolero busque términos mejores para participar en la bonanza”, dice, dijo Orlando Ochoa, un economista independiente. “Pero es un error hacerlo de tal forma que resulte amenazador y arbitrario. La explotación del petróleo crudo requiere asociación y compromisos a largo plazo”.

Después que México nacionalizó su industria petrolera, las compañías de EEUU y británicas se marcharon del país en la década de 1940, y muchas se establecieron en Venezuela. Irónicamente, dijo el señor Ochoa, pronto pudiera ser Venezuela quien le mostrara la puerta a las compañías.

VERSION: IVAN PEREZ CARRION

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