Chávez quiere nexos normales con EU

CARACAS (AFP).- El presidente venezolano, Hugo Chávez, aseveró este jueves que su gobierno quiere tener “relaciones normales de respeto” con Estados Unidos, país con el que admitió tener “las puertas cerradas”.

“Nosotros no tenemos ningún plan para dañar las relaciones con los Estados Unidos, son ellos los culpables del desgaste, o de la caída del nivel de esas relaciones, quisiéramos recuperar unas relaciones normales de respeto”, dijo Chávez durante un encuentro con industriales en Caracas.

“El gobierno nuestro tiene todas las puertas cerradas allá (en Estados Unidos), pero nosotros queremos conversar, y si tenemos diferencias, vamos a discutirlas, no queremos conflictos mayores ni con los Estados Unidos ni con nadie”, señaló el mandatario.

Estas declaraciones de Chávez ocurrieron luego de que el domingo pasado el mandatario amenazó a Washington con revisar las relaciones bilaterales si Washington no extradita a Venezuela al anticastrista Luis Posada Carriles, que se encuentra detenido en el estado de Texas.

Es difícil mantener relaciones diplomáticas “con un gobierno que descaradamente oculta y protege al terrorismo internacional. Vamos a mover nuestros equipos diplomáticos y políticos para que nos den las recomendaciones más pertinentes”, dijo Chávez.

La justicia venezolana solicita a Posada Carriles por la voladura en 1976 de un avión de Cubana de Aviación en el que murieron 73 personas.

Pero este jueves el jefe de la diplomacia estadounidense para América Latina, Roger Noriega, aseguró que su gobierno no ha recibido una petición formal de extradición del anticastrista, y denunció la “falta de seriedad” de Chávez.

Este impasse es otro reflejo de las espinosas relaciones entre el gobierno de Chávez y el estadounidense de George W. Bush.

Chávez acusa a la Casa Blanca de apoyar el breve golpe de Estado en su contra de abril de 2002, de un paro que paralizó la vital industria petrolera entre 2002 y 2003, y de preparar un complot para atentar contra su vida.

Mientras, Washington ha señalado a Chávez como “factor desestabilizador” en la región y cuestiona los nexos entre Caracas y La Habana, así como los que supuestamente tiene con grupos irregulares armados del continente.