Chávez retira militares de EU

CARACAS (EFE).- El presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo ayer que ordenó retirar a militares de EEUU que estaban en “campañita” en su contra en cuarteles venezolanos y confirmó que ha suspendido cualquier relación castrense “hasta quien sabe cuándo”.

“Hemos detectado que algunos de ellos estaban haciendo una ‘campañita’ dentro de la institución militar venezolana (…); que hablando mal del presidente de Venezuela, de la superioridad militar venezolana, emitiendo juicios sobre Venezuela, así que los hemos retirado”, dijo en su programa dominical de radio y televisión “`Aló, presidente!”

La retirada fue anunciada el sábado por la embajada de EEUU, que señaló que se trató de una decisión “abrupta” adoptada “sin explicación alguna” y que pone fin al programa bilateral de intercambio militar firmado en 1951.

La embajada agregó que los estadounidenses desean “mantener las históricas relaciones fraternales entre las dos fuerzas militares”.

Chávez señaló al respecto que “ojalá algún día podamos tener relaciones transparentes, claras de cooperación en el gobierno de EEUU y sus instituciones civiles y militares, como las tenemos con todo el mundo, con la única excepción de EEUU”.

También manifestó que con el retiro de esos militares, cuyo número no citó, previene de eventuales asesinatos premeditados como los que, según denunció, cometieron en Panamá “los mismos cuerpos de inteligencia” estadounidenses “para calentar el ambiente y justificar invasiones” como la de 1989, para derrocar al régimen del general Manuel Antonio Noriega.

“No vaya a pasarle algo a estos muchachos y digan que Chávez los mandó” asesinar, dijo el gobernante.

Reiteró que los echa de Venezuela “con todo el respeto a su grado militar y, primero que nada, a su condición humana”.

Además, prosiguió, “se suspende cualquier intercambio militar con EEUU hasta quien sabe cuándo; no hay más operaciones combinadas y nada de eso”, porque éstas no sirven más que “para calentarles las orejas a los muchachos (militares) nuestros, que el comunismo y esas cosas”.

La suspensión del acuerdo se produce en momentos en que EEUU arrecia sus críticas a la compra venezolana de 100.000 fusiles de asalto a Rusia, que Caracas dice no existirían si fueran estadounidenses.

Asimismo, ocurre dos meses después de que Chávez denunciara que Washington prepara planes para derrocarlo y matarlo, señalamientos calificados como “ridículos” por las autoridades estadounidenses.

En mayo de 2004, Chávez ordenó el desalojo de una oficina que ocupaba una misión de militares estadounidenses en el fuerte Tiuna, la principal guarnición de Caracas, casi tres años después de que el 5 de septiembre de 2001 adelantara el fin del acuerdo de 1951.

Chávez indicó hoy que esa misión en Tiuna escondía a un grupo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) “conspirando contra el gobierno venezolano”.

El primer enfrentamiento en las relaciones militares venezolano-estadounidenses se remonta a finales de 1999, cuando Chávez hizo regresar un barco de la Armada de EEUU que había zarpado de su base en Virginia para apoyar labores de auxilio por el desastre natural causado por las lluvias en el estado de Vargas, que dejó entre 25.000 y 50.000 muertos.

En esa oportunidad Chávez exigió que los equipos militares que transportaba el barco fuesen conducidos por soldados venezolanos, petición a la que no accedió EEUU.

Desde su regreso al poder tras haber sido apartado del cargo durante dos días en abril de 2002 por un golpe de estado cívico-militar, Chávez mantiene acusaciones de que Washington estuvo detrás de la asonada, lo que también ha sido negado por el Gobierno de EEUU.

Las disputas se limitan al plano político y ahora al militar, ya que se admiten avances en otros, especialmente contra el narcotráfico y el abastecimiento energético.

Venezuela abastece cerca de una quinta parte de la demanda energética de EEUU, a cuyo mercado destina diariamente más de 1,5 millones de barriles, relación que terminará inmediatamente si se produce un intento de magnicidio o de invasión, según ha advertido reiteradamente Chávez.

EEUU “le tiene puesto el ojo a Venezuela, no por ideología ni porque Chávez no les cae bien, sino por petróleo; la crisis energética que se le viene encima los tiene desesperados (…), pero el crudo nuestro lo vamos a administrar nosotros a precios justos”, agregó en su programa dominical.