China busca frenar avalancha
de exportaciones textiles

PEKÍN (EFE).- China está considerando imponer mayores tarifas a la exportación de productos textiles para frenar el rápido aumento de sus ventas a la Unión Europea y EE.UU., según declaraciones de un portavoz de la industria publicadas ayer, martes, en la prensa local.

Según Gao Yong, subdirector de la Asociación de la Industria Textil China, el sector se plantea elevar las tarifas a la exportación para productos cuyas ventas se hayan disparado durante los últimos dos meses.

Sin embargo, Pekín mantendrían estables o incluso rebajaría las tarifas de otros productos, informó el rotativo “China Daily”.

De momento se desconoce la magnitud de las tarifas que China estaría dispuesta a imponer, en cualquier caso superiores a las del 1 de enero, de un 3 por ciento de media, cuyo efecto ha sido limitado.

Con este paso, Pekín intentaría evitar que la UE y EE.UU. impongan medidas de salvaguarda a sus textiles, por la avalancha de sus productos a estos mercados desde el fin de las cuotas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), a principios de año.

EE.UU. ya inició hace unas semanas una investigación preliminar, tras publicar las cifras que revelan un aumento del 1.250 por ciento en importaciones de camisetas y blusas en los tres primeros meses del año, y un 1.500 por ciento para los pantalones.

La UE, por su parte, está estudiando la información de las aduanas europeas y tomará una decisión antes del fin de semana sobre si inicia, o no, una investigación, que podría desembocar en medidas restrictivas.

La asociación europea del textil (Euratex) ha pedido en reiteradas ocasiones la adopción de medidas de protección para la industria europea frente al aumento de las importaciones chinas, pero Bruselas dijo que cualquier solución será negociada con Pekín.

Fuentes de la industria citadas por el rotativo dijeron estar al tanto de los planes del Gobierno chino para elevar las tarifas a la exportación, que podrían subir a 2 ó incluso 4 yuanes (0,2, 0,4 céntimos de euro) por pieza.

“Las fábricas chinas sufrirán, si se impone una tarifa más alta”, vaticinan los expertos, ya que el precio de los encargos al extranjero se fija en el momento de cerrar el trato, independientemente de tarifas o costes adicionales, reduciendo el margen de beneficio del sector.

Los empresarios de la ropa interior, por ejemplo, protestaron ya por las tarifas de enero, que se imponen por unidad, ya que reducen a cero sus beneficios, ya magros por la descomunal competencia el sector.

A la vez, el temor a medidas de salvaguarda internacionales, que impidan las exportaciones, provoca inestabilidad en el mercado, encargos a más corto plazo y con mayor riesgo.

La guerra de precios entre los fabricantes es intensa ya que “todos luchan por los encargos, sin tener en cuenta el precio. La competencia es caótica”, opinó Liu Qiong, director de una empresa textil de Shanghai.