China: Crecimiento desenfrenado acelera emisiones

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Por Richard McGregor
Cualquiera que busque las razones de por qué el mundo debe preocuparse por la economía de China, y su propensión a acrecer en tasas de dígitos dobles puede que la haya encontrado el jueves, no en Pekín, sino en París, en la Agencia Internacional de Energía.

De acuerdo con la AIE, el país –cuya economía se expandió 11.1% en el primer trimestre– podría superar a Estados Unidos como el mayor emisor de gasas de invernadero este año o en 2008. Esto es, al menos, 12 meses antes de su estimado reciente de 2009.

“Si el consume de carbón de China continúa sorprendiéndonos [al alza], podría ser bastante antes de 2009”, dijo Fatih Birol, jefe económico de la AIE.

Las emisiones de dióxido de carbono por parte de China siguen siendo relativamente pequeñas, cerca de un octavo de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Pero si China mantuviera un crecimiento fuerte durante el próximo trimestre del siglo, solo sus emisiones hasta 2030 serían el doble de las de los demás países industrializados en conjunto, dijo el doctor Birol.

El aumento de China ya ha tenido un efecto transformador sobre la economía global, trayendo beneficios a los consumidores de todo el mundo con equipos electrodomésticos y ropas baratas, mientras ha sacado a millones de sus propios ciudadanos de la pobreza. El anuncio del Buró de nacional de Estadísticas de Pekín, de que su ya encendida economía se aceleró durante los últimos tres meses de 2007, confirma que China continuará sacudiendo los mercados globales durante los próximos años.

Pero implícita en esas cifras está una descripción de la forma en que China está creciendo, y la razón para el estimado de la AIE sobre las emisiones de gases de invernadero.

La producción de las industrias de energía intensiva en el primer trimestre se expandió rápidamente, La producción de acero enrollado subió 26% sobre la cifra del año pasado; la de alúmina, en 54%; aluminio 43%, y aleaciones de hierro en 44%. Esas tasas de crecimiento son indicadores particulares, en la medida que el gobierno, por algunos años, le ha dado prioridad a las políticas para controlar esas industrias y su empleo de materias sin procesar y energía, pero con poco resultado. 

En el futuro, la urbanización china y la necesidad de electricidad extra, en su mayor parte generada por carbón, también será un gran contribuyente para el consumo de energía y las emisiones.

Pekín oculta que ni la urgencia del problema ni el hecho de que las políticas, hasta ahora, hayan tenido poco impacto. “En la etapa actual, departamentos y regiones diferentes están implementando la reducción de energía y políticas de emisiones contaminantes de manera proactiva, y hay algunos logros”, dijo Li Xiaochao, del buró de estadísticas de China.

 “Sin embargo, debemos ver que la tarea de reducir la energía y emisiones contaminantes sigue siendo enorme. La estructura económica actual sigue dependiente de sectores industriales pesados, y el desarrollo del sector de energía intensiva es muy rápido”.

Li citó lo que el dijo son cifras estimulantes: las tasas relativamente bajas de inversión en la costa, comparado con las cantidades mayores gastadas en el centro del país, en las provincias más pobres que China está tratando de desarrollar. También señaló ventas minoristas y consumo más elevados, algo que China ha estado tratando de estimular para reducir la dependencia de las exportaciones y la inversión para el crecimiento.

Sin embargo, los economistas dijeron que esas cifras no se corresponden con un re-equilibrio auténtico de la economía. “La economía china ha continuado creciendo en una forma tradicional”, dijo Miggao Shen, de Citigroup en Pekín

Pekín ha estado inundada con rumores las últimas semanas de que el gobierno se está preparando para anunciar nuevas políticas importantes para acelerar el cambio estructural de la economía, quizás, hasta el costo de desacelerar el crecimiento temporalmente.

Estos rumores se vieron alimentados por una demora en la conferencia de prensa del buró de estadísticas al anunciar las cifras del producto interno bruto, y el hecho de que Li, un funcionario relativamente alto, ofreció un resumen, en representación del jefe de la agencia.

No obstante, Li no dio indicios de que una sacudida fuerte y breve para la economía está al producirse. “Cuando fortalecemos los controles macroeconómicos,  estamos alertas ante el hecho de que este tipo de medidas no deben ser drásticas”, dijo. “Preferimos afinar y realizara cambios frecuentes. Esta es la forma de cuidarnos de un aterrizaje forzoso de la economía”.

Y si bien rehusó permitir que el renminbi se aprecia mucho más rápido que un 4% a 5% al año, Pekín ha dado pasos recientemente para reducir los incentivos a las exportaciones, en especial, de acero y textiles.

Sin embargo, los economistas radicados en China restaron importancia a la probabilidad de una aceleración de las medidas políticas, diciendo que las altas tasas de crecimiento eran exactamente lo que querían los líderes deseosos de ver cómo se expanden los beneficios del crecimiento económico.

 “Esto pondrá felices al liderazgo del Partido Comunista. Es difícil crear una `sociedad armónica´sin un fuerte crecimiento y la creación de empleos”, dijo Andy Rothman, de la correduría CLSA, en Shanghai.
VERSION AL ESPAÑOL DE IVAN PEREZ CARRION