China defiende mejoras en derechos humanos, pero no responde a denuncias

Pekín. El Gobierno chino publicó hoy su informe anual sobre Derechos Humanos, en el que defiende el desarrollo de las libertades en 2013 gracias a inversiones que llevaron al crecimiento del empleo o la reducción de la pobreza, pero obvia las múltiples denuncias en este ámbito.

En el “Libro Blanco de Derechos Humanos”, China defiende que la estabilidad de la economía china garantizó “el desarrollo de los derechos de la población”, como la creación de unos 13,1 millones de empleos en 2013 en zonas urbanas -un 3,5 por ciento más que en 2012-, aunque subraya que aún queda camino por recorrer.

En el informe, de 16 páginas y difundido íntegramente por la agencia oficial Xinhua, también señala que unos 16,5 millones de ciudadanos rurales salieron de la pobreza en 2013, o que se mejoró el sistema de seguridad social, aunque aún es “rudimentario”.

La falta de respuesta a las denuncias ha provocado, un año más, las quejas de organizaciones de derechos humanos, que critican que el Gobierno chino no describa la situación real.

“El Libro Blanco de Derechos Humanos, a pesar de que está lleno de números, engaña deliberadamente sobre la situación de las libertades fundamentales en China”, aseguró a Efe Maya Wang, investigadora de Human Rights Watch.