Chinino no ordenó matar a Orlando

Ubi Rivas.

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EL día l7 del presente mes se cumplieron 44 años del asesinato del periodista y dirigente comunista Orando Martínez Howley, identificado por los organismos de inteligencia del imperio como entrenado militar y doctrinariamente en países comunistas, y en cada efeméride de su horrendo asesinato, surgen versiones diferentes de los motivos de su muerte.
En esta ocasión, El Nacional publicó un artículo a página completa escrito por su reportero Silvio Cabrera, donde asegura que el general paracaidista FAD Salvador Lluberes Montás (Chinino), ordenó el asesinato del destacado comunicador, y resulta que conforme a mis informaciones eso no fue así.
Los acusados materiales del crimen, general Joaquín Pou Castro (Ñoñó), Rafael Alfredo Lluberes Ricart (Lluberito), coronel paracaidista FAD Isidoro Martínez, Mariano Cabrera Durán y Luis Emilio de la Rosa Beras, durante sus ponencias en el juicio de fondo del crimen, declararon que la orden impartida por Chinino, entonces jefe de Estado Mayor de la FAD fue de escarmentar con una golpiza a Orlando, no matarlo.
Resulta que los autores materiales siguieron en su vehículo a Orlando cuando pasada las seis p.m. se dirigía a su hogar en la calle Antonio Maceo, de La Feria, chocándolo suave por detrás en la calle José Contreras con Cristóbal de Lllerena, recinto UASD, y Orlando al sentir el impacto, se agachó para asir un revólver que tenía en el piso del vehículo, abriendo la puerta con el arma en la mano.
Ahí se trastornó la orden de amedrentarlo con una golpiza, porque Lluberito le hizo dos disparos, uno impactó en su mano izquierda y otro en su pómulo izquierdo, ocasionándole la muerte ipso facto, el único que disparó a Orlando, conduciendo el vehículo perseguidor Isidoro Martínez.