Chispitas-Chispitas

El artista Ja Rule hace más exigencias que una buena hembra con exceso de demanda. Sólo le faltó que pidiera un salami, cuatro picapica, una libra de bofe, cinco de chicharrón y tres botellas de clerén. Pide más que un gato amarrado.

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Entre lo que exige para venir al país está: tacos de vegetales, tres ensaladas, una parrillada mixta, pastas con mariscos, habichuelas rojas, arroz blanco, manteles blancos, servilletas de algodón, velas blancas, mostaza amarrilla y dorada, dos cajas de botellas de agua, una caja de champán Cristal, una caja de Remy Martin, picadera para diez personas, rebanadas de pan variadas, una botella de enjuague bucal, barras de dulces y mil chucherías más.

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La exigencia mayor es la póliza de seguro por ocho millones de dólares, que en pesos suma 232 millones. Todo el dinero del país.

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República Dominicana está en el centro de las miradas del mundo, porque el fin de semana estuvo el actor Robert De Niro. El cotizado hombre de Hollywood comenzará a filmar aquí. Buena noticia.

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Olga Tañón estrenará el tema “Vete, vete”, de la producción que incluye un reggaetón. El género aumenta el número de intérpretes. Todo es una moda, ahora es lo del “perreo”.

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Krisspy se cogió tan en serio lo del flow que pone en la radio “Soy el flow”. Si es así tendrá que tirar tela, porque de lo contrario lucirá ridículo. Es otra palabrita de moda.

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Hay nombres de grupos musicales y de integrantes de orquestas que manda madre. El Bello, que es más feo que la palabra, que identifica popularmente la parte  oculta de los brazos, es sólo un ejemplo. Tulile es un nombre feo, igual Mala Fe y Agapito.

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Se acerca el día de los padres y no hay ese movimiento comercial como para las madres. Los padres estamos en la lista de la Vieja Belén, que pone cuando la memoria no le falla.

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Ya nadie pide la ñapa, porque nadie la da. Ese recurso era usado en los colmados los sábados, antes de cerrar al mediodía. Ya nadie cierra al mediodía.

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En el país hay unas parejitas que están muy felices, porque cuando algún compañero o compañera viaja, entran al proceso de ayuda amorosa. Se trata de ojos que no ven, corazón que no siente y felices los cuatro.