Chris Pine, sobre su fama accidental y “The Finest Hours”

chris pine bearded reuters

WEST HOLLYWOOD, California, EE.UU.  Es difícil imaginar que Chris Pine no haya albergado siempre deseos de ser actor. En poco más de una década desde que debutó en el cine (en la secuela de “The Princess Diaries”), el actor de 35 años se ha establecido como uno de los astros más reconocidos de su generación.

Su tercera película de “Star Trek” llega este verano y a ella le seguirá “Wonder Woman” (“La Mujer Maravilla”) en 2017. Su trabajo más reciente, “The Finest Hours”, se estrena el viernes. Este nivel de fama no suele llegar por accidente, pero Pine cree que en su caso así fue. “Ni siquiera siento que elegí esto”, dijo Pine en una entrevista reciente. “Simplemente empecé a hacer teatro en la universidad, y entonces me fui a Los Angeles, y entonces conseguí un agente.

Es algo que rodó como una bola de nieve muy lenta hasta donde estoy ahora. Es muy extraño”. Sin embargo, Pine sí venía de una familia de actores. Su padre, Robert Pine, es más conocido por su papel del sargento Getraer en “CHiPs”. Su madre, Gwynne Gilford, también fue actriz, al igual que lo fue su abuela, Anne Gwynne.

Crecer en Los Angeles implicó estar aún más cerca de la industria. Trabajó como asistente de producción en el programa de Ryan Murphy “Popular”, y luego en un programa de Roger Corman en el que trabajaba su padre. “E viejo nepotismo”, dijo Pine riendo. Esto no quiere decir que no se tome con seriedad su carrera, accidental o no.

En “The Finest Hours”, Pine interpreta a un héroe de la vida real que encabezó una misión imposible de la Guardia Costera en 1952 para rescatar a tres docenas de hombres varados en un barco petrolero que una terrible tormenta partió en dos. Y es un papel inusual para Pine. Su personaje, el ya difunto Bernie Webber, no emana la misma seguridad del capitán Kirk ni de cualquier otro galán creído al que haya interpretado.