CI donará US$ 750 MM a Haití

http://hoy.com.do/image/article/106/460x390/0/8C2D8AAB-8DA8-4481-B331-BD2B7DFAF8B7.jpeg

Puerto Príncipe (EFE).- Las autoridades de Haití anunciaron que representantes de la comunidad internacional se comprometieron hoy a proporcionar una ayuda de 750 millones de dólares para el empobrecido país caribeño durante un año.

El coordinador de la Conferencia Internacional para el Desarrollo Económico y Social de Haití, el ex ministro Anthony Dessources, indicó tras la reunión de donantes que los fondos cubrirán desde agosto del 2006 a septiembre del 2007.

El primer ministro haitiano, Jacques Edouard Alexis, interpretó el compromiso de la comunidad internacional como un éxito, debido a que el gobierno había solicitado para este periodo una ayuda de 540 millones de dólares.

En el borrador de agenda de proyectos que había preparado el gobierno haitiano se solicitaba una ayuda de 7.000 dólares durante los próximos cinco años, mientras que los representantes de la comunidad internacional habían ofrecido 5.000.

“Podemos decir que el resultado de la conferencia internacional es un compromiso de los donantes a respetar las prioridades que hemos definido nosotros mismos y a acompañar el equipo haitiano en la preparación de los expedientes”, dijo Alexis.

Buena parte de los proyectos que se llevarán a cabo durante los 12 próximos meses forman parte del programa de pacificación social del gobierno.

Alexis se comprometió a considerar los casos de los trabajadores que han perdido su trabajo durante los últimos dos años y el pago de los salarios atrasados a los militares desmovilizados con la precipitada salida del país del ex presidente Jean Bertrand Aristide en febrero del 2004.

“Vamos a tener la posibilidad de ir mas lejos con este programa”, aseguró Alexis.

El jefe de la delegación española en la conferencia internacional de donantes para el desarrollo económico y social de Haití, Juan Pablo de la Iglesia, anunció por su parte que España aportará una ayuda de 20 millones.

El funcionario español precisó que esta ayuda será no reembolsable y anunció el desarrollo de una “cooperación estratégica” para Haití con organismos internacionales, como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

De la Iglesia dejó saber también que el Gobierno español proyecta establecer una comisión mixta con Haití para definir una “estrategia de cooperación” entre ambos países.

Al inicio de la conferencia, el presidente del Parlamento haitiano, Joseph Lambert, agradeció el “impulso de solidaridad” de la comunidad internacional hacia Haití y prometió que ofrecerá al Ejecutivo “el marco legal del que tiene necesidad para garantizar una mejor aplicación de los programas y proyectos elegidos”.

El jefe civil de la Misión de las ONU para la Estabilización de Haití (MINUSTAH), el guatemalteco Edmond Mulet, señaló que el apoyo de la comunidad internacional en los próximos meses y años “será esencial para permitir a Haití entrar definitivamente en la vía del desarrollo económico y social, del renacimiento de las instituciones democráticas y del buen gobierno”.

Abogó por un “apoyo rápido y flexible” al gobierno y pidió una armonización de la asistencia a Haití, especialmente con la reforma de la policía y la justicia.

“En tanto que no se resuelvan perdurablemente los problemas de seguridad, las actividades de desarrollo serán inútiles”, alertó el jefe de la MINUSTAH.

El secretario general adjunto de la Organización de Estados Americanos (OEA), el surinamés Albert Ramdin, consideró que el país experimentó una evolución política con las últimas elecciones, pero advirtió de que ahora comienzan los “verdaderos retos”.

Los objetivos para Haití deberían ser, según Ramis, “el mantenimiento de una situación de paz, de seguridad y de estabilidad”.

El presidente del BID, el colombiano Luis Alberto Moreno, mantuvo que “todos los esfuerzos deben desplegarse a fin de aplicar (en Haití) los procedimientos correctos y flexibles”.

Desde la semana pasada, una calma relativa ha vuelto en la capital haitiana, donde la MINUSTAH reforzó sus dispositivos, particularmente en los alrededores de barrios afectados por los últimos enfrentamientos.

La violencia y la inseguridad regresaron a las calles de Haití después de unos meses de relativa calma gracias a la celebración de las pasadas elecciones de febrero y la llegada de Préval a la Presidencia, en mayo pasado.