CIDH pide Dominicana respete DD.HH. en políticas migratorias

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La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llamó ayer la atención al Gobierno de la República Dominicana sobre su política migratoria y le recordó su “obligación de fundamentar” las expulsiones o deportaciones que lleve a cabo.

La comisión pidió al Gobierno dominicano que adopte todas la medidas necesarias para garantizar “el derecho que tienen a residir en el territorio dominicano las personas que tenían derecho a la nacionalidad dominicana y que fueron arbitraria y retroactivamente privadas de su nacionalidad por la sentencia TC/168/13 del Tribunal Constitucional”.

Este organismo autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA) instó asimismo a República Dominicana a que “proteja a esas personas de ser expulsadas”.

El 17 de junio terminó el plazo de inscripción al plan dominicano de Regularización de Extranjeros, al que se acogieron unos 288.000 extranjeros, según cifras del Ministerio de Interior y Policía, y tras el cual entró en vigor una segunda fase, centrada en los operativos de repatriaciones. El principal temor de las ONG y algunos organismos internacionales es que no solo se lleven a cabo deportaciones masivas, sino que en las mismas se arrastre a personas nacidas en el país hijos de haitianos indocumentados.
En ese sentido, la comisión también pidió garantías para que las deportaciones de inmigrantes en situación irregular se efectúen con respeto a los derechos humanos, que se garantice el debido proceso y se evite la realización de expulsiones colectivas. “El Estado dominicano debe adoptar todas las medidas que sean necesarias para garantizar que no se apliquen perfiles raciales en el marco de redadas migratorias y para que no se confisquen y/o destruyan documentos de identidad con base en criterios discriminatorios”, señala la nota de la CIDH. “La Comisión recuerda que el Estado tiene la obligación de analizar, fundamentar y decidir de forma individual cada una de las expulsiones o deportaciones que lleven a cabo.

Al mismo tiempo, reitera que las expulsiones colectivas son manifiestamente contrarias al derecho internacional”, añade el organismo. La OEA se ha ofrecido repetidamente a facilitar un diálogo entre la República Dominicana y Haití por la crisis migratoria entre ambos países y ha alertado sobre la existencia de desplazados “en condiciones precarias” y de personas “en riesgo de no contar con ninguna nacionalidad reconocida”. La oferta la hizo el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, al presentar el pasado 29 de julio en una sesión del Consejo Permanente el informe con observaciones y recomendaciones elaborado por la misión del organismo que visitó la República Dominicana y Haití ese mes.

Los miembros de esa misión se entrevistaron con autoridades gubernamentales, actores de la sociedad civil, empresarios, inmigrantes y representantes de organismos involucrados en el Plan de Regularización de Extranjeros desarrollado por el Gobierno dominicano, origen de la actual crisis.

El informe elaborado tras esa visita recomienda que la OEA “facilite” el diálogo entre los dos países y que se organice un encuentro bilateral “en el lugar más apropiado y aceptado por ambas partes”, sin fijar plazos. En el capítulo de observaciones, la misión de la OEA reconoce la existencia de desplazados que “sobreviven en condiciones precarias” a causa de la crisis migratoria, aunque no da cifras, y alerta también de que hay personas “en riesgo de no contar con ninguna nacionalidad reconocida”.