En Santo Domingo Norte, el municipio más vulnerable de la provincia Santo Domingo, hasta la tarde de ayer 574 personas permanecían como refugiadas, en seis albergues, algunos de los cuales carecen de baños y donde varios niños han comenzando a sufrir fiebres y congestionamiento gripal.
Muchos refugiados ya llevan 10 días en albergues inadecuados, luego de llevar casi un mes sin conciliar el sueño puesto que han tenido que salir y entrar de sus casuchas en varias ocasiones debido a las inundaciones de los últimos días.
De los seis refugios: tres son locales de iglesias, dos son casas en construcción sin ventanas y pisos y el otro es un villar. Los refugiados habían recibido alimentos en los últimos tres días tanto sin cocer como cocinada.
Personal de Salud Pública había acudido y en algunos refugios entregó acetaminofén y antigripal para los niños.
Sin embargo en otros se informó que no había acudido personal de salud Pública.
La otra cara
Pero si en los albergues la situación no era una panacea, allá en los sectores Los Coordinadores y Las Cucarachas decenas de personas que se quedaron en sus viviendas, andaban entre el lodo, la mugre y la basura sin tener opción hacia donde ir pues allí se encuentran lo poco bienes que poseen.
Cruel, mal, difícil, deprimente, esa es la forma en que estamos viviendo nosotros aquí. Yo he salido seis veces de aquí con mis poco trates, pero he tenido que volver, expresó con pesar Altagracia Ramírez, quien junto a sus vecinos denunciaron que no han recibido ninguna asistencia pese a los riesgos en que viven.
Zoom
Falta ayuda
Pese a que desde hace una semana se solicitaron colchones, mosquiteros y sabanas para los refugiados de Santo Domingo Norte, ayer en la tarde todavía la ayuda no había llegado.
Redadas PN
Además de la incertidumbre por las inundaciones, vecinos de Los Coordinadores denunciaron que la Policía Nacional realiza redadas a cualquier hora del día y en las que se detienen a jóvenes.
Piden colaborar
El director municipal de la Defensa Civil en Santo Domingo Norte, Domingo Antonio Emiliano, informó que se han creado redes de alerta entre los vecinos y dirigentes comunitarios ante los amplios niveles de vulnerabilidad que existe en esa demarcación, donde se estima más de 1,000 familias viven a riesgos de inundaciones y deslizamientos.
Emiliano declaró que debido a la extensión del municipio (unos 400 kilómetros cuadrados) y a la cantidad de sectores en condiciones vulnerables, materialmente es difícil responder todas las demandas en breve tiempo. Puso como ejemplo que en días pasado iniciaron el rescate de 169 familias a las 3:00 de la madrugada y culminaron a las 11:00 de la mañana en la zona de San Felipe.
Emiliano señaló que se han constituidos comités en los barrios para que inicien autoevacuación y en los refugios se han nombrado una o dos personas como encargadas para que administren la entrega de alimentos, ayudas y y notifiquen cualquier situación de salud. Tanto Emiliano, el subdirector Camilo Rosario y Lucía Sandoval, encargada de estación, dijeron que los brigadistas tienen más de 20 días en alerta y están dispuestos a socorrer a cualquier hora y lugar, pero creen que a veces son injustamente criticados.