Cientos de soldados frenan las protestas contra la junta militar en Tailandia

Bangkok. Cientos de soldados y policías tailandeses volvieron hoy a tomar el Monumento de la Victoria en Bangkok para frenar por segundo día consecutivo las protestas contra la junta militar constituida tras el golpe de Estado del pasado 22 de mayo.

Los militares y agentes, pertrechados con material antidisturbios, bloquearon la entrada al monumento, que desde el pasado domingo se convirtió en el lugar de reunión de los cientos de tailandeses que se atrevían a desafiar la ley marcial.

El lugar, normalmente sumido en el ajetreo de tráfico y vendedores ambulantes, se encontraba prácticamente vacío y en silencio, excepto por la música y las instrucciones que salían de los altavoces montados en un vehículo militar.

Es la misma calma tensa que se vivió ayer, donde sólo se atrevieron a aparecer un puñado de manifestantes y los soldados detuvieron a tres, incluido un ciudadano belga.

Desde la asonada hace ya más de una semana, los militares han aumentado su control con la derogación de la Constitución excepto los artículos referentes a la monarquía, la censura de la prensa y la detención de opositores y disidentes.

Como pudo observar recientemente Efe, los manifestantes detenidos son tratados relativamente bien, reciben alimentos suficientes y hasta medicinas, aunque muchos tienen que dormir en el suelo con mantas y su libertad depende de la decisión discrecional de los uniformados. Según la ley marcial, pueden estar detenidos hasta siete días sin cargos.

La ex primera ministra Yingluck Shinawatra y otros líderes políticos pasaron también varios días retenidos en dependencias militares, aunque en condiciones mejores.