Cierre exitoso programa FMI y nuevo acuerdo

RAMÓN NÚÑEZ RAMÍREZ
Pocos países han logrado una ultima revisión de un programa económico con el FMI y la República Dominicana, tras siete revisiones exitosas, por primera vez logró aprobar la octava y última, cumpliendo todas las metas fiscales y monetarias, así como las acciones dentro de las reformas fiscal, bancaria y los compromisos del Banco Central, acciones de una trascendencia mas allá de la duración del programa.

La reforma de la administración fiscal ha permitido un cuerpo de leyes (presupuesto, Planificación e Inversión pública, Tesorería, Crédito Publico, leyes orgánicas de las nuevas Secretarías de Hacienda y Economía y Planificación) que conjuntamente con la cuenta única de tesorería y el sistema integrado de gestión fiscal (SIGEF), garantiza el marco legal y los mecanismos para una administración fiscal más eficaz y transparente.

Gracias a la reforma del sector financiero hoy contamos con una banca fortalecida, cumpliendo con norma de calidad internacional y una Superintendencia de Bancos avanzando a pasos firmes a cumplir las recomendaciones de Basilea y no es accidental que el 2007 haya sido para ese sector uno de los mejores en décadas, con utilidades superiores a los 9 mil millones.

En cuanto al BC, además de haber logrado la meta de una inflación inferior a dos dígitos en los últimos tres años, la aplicación del programa para la reducción del déficit cuasi fiscal ha permitido disminuirlo desde el 4% del PIB en el 2004 al 1.9% del PIB en el 2007 y gracias a la Ley de Capitalización que establece emisiones de bonos gubernamentales cada año, el servicio de los intereses permitirá en un período entre 10-15 años eliminar el cuasi fiscal y el stock de certificados.

El próximo 16 de mayo los votantes podrán decidir entre una administración del PLD comprometida con la estabilidad, responsable frente a los organismos internacionales, depositaría de la confianza pública, que pudo sacar al país en tiempo récord de la peor crisis económica en décadas, y del otro lado las administraciones del perredé, incapaces de mantener la estabilidad y que en su última versión destrozaron una década de equilibrio, afrontaron con torpeza e ilegalidad las quiebras bancarias.

El compromiso con la estabilidad, el crecimiento y el progreso después del 16 de agosto quedaron reconfirmados con la decisión del presidente Leonel Fernández de instruir al equipo económico a iniciar conversaciones con miras a negociar otro acuerdo con el FMI.