Cita impacto entrada al país del Banco Centroamericano

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POR SOILA PANIAGUA
Con un capital que supera los US$1,400 millones y apoyado en las estrategias de combate a la pobreza, la integración y la inserción efectiva en un mercado globalizado, el Banco Centroamericano (BCI) espera la ratificación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (CAFTA) para iniciar sus operaciones en el mercado local.

Harry E. Brautigam, presidente ejecutivo del BCI, proyecta que su inversión en el mercado local podría ser altamente efectiva, porque usando la banca nacional podría colocar recursos a costos competitivos en manos del productor.

Conjuntamente con la canalización de recursos a través de bancos nacionales, el BCI, podría también trabajar en coordinación con la bolsa de valores, en la colocación de títulos corporativos en el mercado internacional.

El BCI es un banco de desarrollo con un capital de US$1,400 millones, con la misión de trabajar con las naciones en su desarrollo económico y social, explicó su representante en visita reciente al país.

A pesar de que aún no tienen oficinas en República Dominicana, su incursión oficial dependerá de la ratificación del CAFTA.

A propósito de la posible ratificación del CAFTA-RD con Estados en los próximos meses, esa entidad estudia cómo apoyar las economías de Nicaragua, Honduras, Costo Rica, El Salvador, Guatemala y República Dominicana, “por estimar que es un reto en el que todos estamos comprometidos”.

El BCI tienen unos 420 clientes, entre estos 85 bancos comerciales, 64 instituciones financieras no reguladas, los gobiernos y los jefes autónomos descentralizados.

El 32 por ciento de los recursos del BCI están enfocados al combate a la pobreza, uno de los focos principales, a través del financiamiento a la micro y pequeña empresa, otro es a la capacitación, la creación de emprendedores, “que es en que nuestros países están comprometidos”.

Mientras que de acuerdo a Brautigam, el 38% está destinado a la integración y el resto a la globalización.

No obstante, aclaró que su razón principal de ser es proporcionar recursos para el desarrollo económico y social de las naciones.

Para el banquero, es un factor importante la educación, así como la formación de recursos humanos para enfrentar la demanda de un aparato productivo cada vez más tecnificado y exigente, por lo que esa entidad combina sus aportes al combate a la pobreza, la integración y la globalización, en la inversión y en la preparación de los recursos humanos.

En cuanto a la integración, el BCI financia proyectos regionales que se ejecutan entre todos los países para mejorar su competitividad frente a naciones desarrolladas, en las que tienen colocados actualmente US$485 millones.

Esos recursos están comprometidos en el financiamiento de infraestructuras, energía, telecomunicaciones y otros proyectos que tienden a mejorar el nivel de la población y a aumentar la competitividad, productividad y rentabilidad de las empresas.

La República Dominicana decidió integrarse con Centroamérica y es parte del Sistema de Integración Centroamericano (SICA), lo que implica que los seis países están en un proceso de apertura económica muy importante.

Añadió que el BCI es el brazo financiero de la integración centroamericana y que en el 2004 se dio la oportunidad de abrir los mercados para integrar los países que son miembros del SICA, como son República Dominicana, Panamá, Belice, Nicaragua, el Salvador, Costa Rica, Guatemala y Honduras.

Comentó que en Centroamérica, de cada dólar financiado por los organismos multilaterales, entre estos, Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo y el BCI financian el 47%.

Brautigam, fue entrevistado junto a Manuel González y Víctor Bautista, de la Asociación de Bancos de República Dominicana, ABA.

Esa entidad financia tanto al sector público como al privado, a través de la banca y directamente al público, ofertando productos acordes con sus necesidades.

“En estos días, cuando todos los países están enfocándose a la reducción del gasto para poder enfrentar sus déficits, tenemos estructuras que les permiten cumplir con lo necesario que es el financiamiento a las infraestructuras, pero sin aumentar desmedidamente su deuda interna”, comentó.

Esos recursos llegan a través de estructuras financieras que pueden ser asociaciones públicas, privadas y “leasing”.

El BCI es el principal proveedor de recursos a mediano y largo plazos en la banca centroamericana, con unos US$900 millones colocados a nivel regional, de los cuales el 90 por ciento es de mediano y largo plazo.

Recientemente, la agencia calificadora de riesgo bancarios Moody’s aumentó su calificación de riesgo a la categoría A y en las próximas semanas incursionarán en el mercado de Singapur.

Asimismo, ya lo han hecho en Taiwán y en Estados Unidos donde colocaron el nueve de septiembre pasado US$200 millones.

LO QUE HARÁN EN EL PAÍS

El BCI podría colocar en la República Dominicana una cartera de créditos similar a la que tiene en el bloque centroamericano.

“Nosotros no generamos proyectos, sino que los financiamos. si el país nos presenta proyectos por US$500 millones, esos los financiamos”, puntualizó.

Esa entidad trabaja mayormente con la banca comercial, con las instituciones de desarrollo y con las entidades financieras no reguladas, como las ONGs, que sirven como medios para colocar los recursos en la micro y pequeñas empresas.

“En Centroamérica tenemos 375 millones colocados con la micro empresas a tasas de 6.25% y lo hacemos en moneda local, en dólares”, dijo.

Entre las instituciones financieras con las que el BCI ha hecho contactos en el país están el BHD y el Banco Popular, que podrían servir de intermediarios.

Aclaró que las personas pueden buscar apoyo de esa entidad, no para abrir cuentas, sino para que se les financien proyectos particulares, con un mínimo de US$1.0 millón.

Dijo que el sistema financiero nacional va bien encaminado, porque las decisiones de las autoridades fueron bien tomadas, por lo en un futuro estas jugarán un papel preponderante en el desarrollo y crecimiento económico.