Citigroup suprime 50 mil puestos

Tokio, (AFP) – Los mercados asiáticos repetían tendencia bajista hoy siguiendo los pasos de Wall Street, tras el anuncio por el gigante norteamericano Citigroup de 50 mil supresiones de puestos de trabajo y el frenazo propinado por Washington al plan de rescate del sector financiero.

A imagen de medio centenar de grupos industriales europeos que instan a los poderes públicos a la acción, los actores económicos esperan iniciativas de los gobiernos, sobre todo presupuestarias, para reactivar la máquina atorada como consecuencia de la crisis financiera.

Pero después de una reunión de los dirigentes de los países industrializados y emergentes del G20 considerada decepcionante, el sábado pasado en Washington, el secretario norteamericano del Tesoro, Henry Paulson, declaró el lunes que no contemplaba volver a echar mano de los 700.000 millones de dólares puestos a su disposición por el Congreso para salvar a los bancos de aquí a la asunción de Barack Obama como presidente, el 20 de enero.

“Haré lo que debemos para mantener un sistema fuerte, pero no voy a hacer más si no es necesario”, declaró Paulson.

Muy fragilizado por la crisis financiera, el banco norteamericano Citigroup anunció el lunes que va a recortar efectivos y en los próximos meses desaparecerán 50.000 puestos de trabajo.

Este es el segundo recorte en importancia anunciado por una empresa norteamericana después de un plan social de 60.000 personas en el grupo informático IBM en 1993.

El mercado se mantenía escéptico en cuanto a la capacidad del grupo para sacar la cabeza fuera del agua. La acción Citigroup perdió un 24% la semana pasada y más del 70% este año.

Lastrada por estas malas noticias, Wall Street sufrió una caída diáfana el lunes, con el Dow Jones en baja de un 2,63%, siguiendo los pasos de las plazas europeas, muy afectadas también por la baja.

Los mercados asiáticos prolongaban el movimiento este martes.

La Bolsa de Tokio retrocedía un 2,01% a principio de la tarde, al día siguiente de la confirmación de que Japón, la segunda economía mundial, entraba a su vez en recesión, después de Alemania, Italia, la zona euro o Hong Kong.

Las otras plazas regionales evolucionaban en la misma dirección. Hacia las 04H15 GMT, Hong Kong perdía un 2,73%, Shanghai 2,35%, Sydney 2,49%, Seúl 2,7%, Singapur 1,27%, Bombay 1,01%, Taipei 3,33%, Kuala Lumpur 2,16%, Bangkok 1,58%. Yakarta se hundía un 5,2%.

La cumbre de Washington “dio la impresión de que hay pocas posibilidades de que se implementen medidas de respaldo económico”, dijo Kazuhiro Takahashi, trader de Daiwa Securities SMBC.

Los países emergentes y desarrollados del G20 se comprometieron el sábado a coordinar las políticas de reactivación económica y, en un segundo tiempo, a supervisar mejor las finanzas mundiales, pero sin anunciar planes cifrados ni la creación del “supergendarme” de los mercados reclamado por varios países, Francia entre ellos.

El G20 también deseó una conclusión del ciclo de Doha sobre la liberalización del comercio internacional antes de fin de año.

Este embrión de Gobierno económico planetario, cuyos miembros generan un 85% del PIB mundial y ha consagrado el peso creciente de los países emergentes a escala mundial, debe volver a reunirse en abril, con Barak Obama instalado en la Casa Blanca.

Al día siguiente de la cumbre de Washington, el próximo presidente de Estados Unidos prometió reactivar la economía norteamericana aun a costa de aumentar el déficit presupuestario. Obama también se pronunció a favor de un plan de rescate de la industria automóvil norteamericana, cuya quiebra anunciada “sería una catástrofe”.

En la misma lógica, la mayoría demócrata del Congreso propuso este lunes un plan de reactivación de 100.000 millones de dólares para ayudar a la economía norteamericana, incluidos 25.000 millones de préstamos para la industria del automóvil, un proyecto que contó con la oposición de la Administración Bush.

En Alemania, la industria del automóvil pidió ayuda a los poderes públicos. La canciller Angela Merkel indicó que se adoptará una decisión antes de Navidad sobre la concesión de garantías financieras a Opel, filial alemana de General Motors.

Un total de 47 industriales europeos, entre ellos Nokia, Saint-Gobain y Renault, subrayaron además la “necesidad urgente de nuevas acciones políticas” y “medidas presupuestarias de reactivación de una magnitud excepcional” en Europa, y pidieron que Alemania dé ejemplo.

Unas “medidas excepcionales” y “coordinadas” contra la crisis reclamadas también por el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, cuando la Comisión debe presentar un plan de acción el 26 de noviembre.

En Italia, el Gobierno se prepara para anunciar “los próximos días” un “paquete de medidas por un total de 80.000 millones de euros a favor de empresas y familias”.

Mientras tanto, siguen las malas noticias.

En Gran Bretaña, la patronal prevé una recesión “más fuerte y larga” de lo previsto, con un repliegue del 1,7% del PIB en 2009 y un aumento del desempleo a un 9%.

Única nota positiva, la producción industrial norteamericana registró un repunte del 1,3% en octubre, después de una caída histórica en septiembre.

La crisis se ha llevado por delante también algunas bonificaciones extraordinarias: salvado en octubre por los poderes públicos, el banco suizo UBS anunció que sus dirigentes se verán privados de bonificaciones este año, como los de la entidad norteamericana Goldman Sachs.