Clonación tarjeta de crédito es más recurrente en navidad

25_11_2016 HOY_VIERNES_251116_ El País10 A

La clonación de tarjetas de crédito se ha vuelto cada vez más frecuente como una modalidad de robo de dinero sin violencia. Este delito aumenta de manera importante en la temporada navideña, según el fiscal Pedro Amador, director del Departamento de Investigación de Crímenes y Delitos de Alta Tecnología del Distrito Nacional.
“Los delincuentes están en conocimiento de que la economía se activa por el doble sueldo y por esa afluencia de efectivo, se tiran a la calle a ver qué pescan”, explica Amador.
Para evitar ser víctima de fraude a través de su tarjeta, el fiscal recomienda no perder de vista nunca su plástico, independientemente del comercio al que vayan y, a la hora de hacer retiros con tarjetas de crédito o débito, que nunca reciban ayuda de nadie.
Dice que últimamente se ha desarrollado una práctica, que usualmente protagonizan venezolanos, denominada el cambiazo. Se da cuando algún usuario presenta dificultad para hacer algún retiro.
“Ellos, con mucha buena fe quieren ayudarlo, y en lo que usted pestañó, la tarjeta suya se la cambiaron por otra del mismo banco, que no tiene efectivo”, dice el investigador.
Esto es posible, según detalla, debido a que la gente cuando intenta sacar dinero, sin éxito, guarda sin verificar su plástico, “pero ya ellos cuando tienen el plástico suyo, ya saben cual es su pin, por introducirlo varias veces delante de ellos”, revela Amador.
Dice que esa modalidad del cambiazo parece ser común en Venezuela, pero que en el país, los delincuentes que se dedican a esta práctica de clonación, lo hacen a través de un dispositivo llamado skinner, un dispositivo que puede pasar desapercibido por el cliente y colocarse contíguo al verifone.
Explica que el skiner tiene la única función de leer la información de la banda magnética. El cajero del establecimiento no hace ningún consumo en ese momento, pero tiene la información del plástico, que es la que facilita a los clonadores, que luego la pasan a un plástico virgen. Sólo por suministrar la información de una tarjeta reciben de 500 a 2 mil pesos.