Coctelera

¿Qué tal, don Magino? ¿Preparado para tempranito colocarse frente a su televisor y escuchar cuanto pueda decir don Hipólito a través de Teleantillas y Telesistema? Al menos, a la hora en que dialogamos, se mantiene ese asunto en programación, pese a las cuerdas que han dado al ex mandatario para que imite al fiscal y posponga la cuestioncita…

Desde hace días, viejito bandido, estaba por hablar con usted de un asunto que me llamó mucho la atención: el presidente venezolano, Hugo Chávez Frías, advirtió que cobraría impuestos con efecto retroactivo a petroleras que han declarado pérdidas durante años, sin tenerlas, para así evadir el pago de gravámenes al Estado venezolano. “Hay empresas internacionales”, dijo el presidente Chávez Frías, “que nunca pagaron impuestos sobre la renta. Pudiéramos aplicarle retroactivo incluso. Que paguen el impuesto sobre la renta. Si no quieren pagar, que se vaya a otro lado”. Tenemos entendido, don Magino, que si el gobierno de Venezuela comprueba que lo engañan y aprieta la caña para cobrar lo que es suyo, no saldrán los adversarios del presiente Chávez Frías con el alegato de que se daña la inversión extranjera y pendejadas parecidas…

Por cierto, viejo amigo, y no se por cuales motivos, me acuerdo de una cosuanita muy particular que ocurre y ocurría por estos lares y solares: empresas que declaraban pérdidas, año tras año, y como era lógico, nada tributaban a la Renta o Impuestos Internos. Una empresa puede perder dinero, pues eso está entre las posibilidades negativas en el mundo de los negocios. Pero a dirigentes de organismos impositivos llamaba la atención –aunque nada hacían– que esas empresas deficitarias, año tras año, lograban sustanciales créditos bancarios. Y cualquiera se preguntaba: ¿cómo es posible que la banca comercial, tan exigente, facilitara dinero, año tras año, a quien tenía grandes pérdidas y, por tanto, se suponía que no podía pagar ni siquiera los fuertes intereses que se cobraban y cobran por los préstamos? ¿O es qué, acaso, algún espíritu de filantropía dominaba a los prestamistas autorizados, que están muy bien cubiertos de que les llamen usureros, como se hacía con los Coradín y Fortunato en los decenios del 40 y del 50 del pasado siglo, cuando se les llevaba a la justicia por cobrar el ´módico´ diez por ciento sobre cualquier crédito? Seamos justos, también, era el diez mensual, es decir, el 120 al año…..Magino querido, que no le quepa duda de que el Metro va. ¿Usted lo duda y habla de otras pendejuanas? Pues mire, caro obrerero desempleado, por Haina Oriental entran equipos que se afirma están destinados a los trabajos del Metro, que en su primera fase toma el llamado corredor de la Máximo Gómez. Y no me fuña mucho la pista, que también le digo a quienes vienen consignados los equipos de construcción…

Maginito, el Coctelero le pide excusas por el hecho de conversarle algo muy personal, pero ocurre que el tanto fastidiar la fuñe. Para marzo 15 de este año, recibí el aviso de pago por concepto del servicio de recogida de basuras. El pago se hizo efectivo de inmediato, como acostumbro hacerlo. Es el último aviso recibido. Ocurre, sin embargo, que desde hace unos días, el Ayuntamiento del Distrito Nacional pasa una grabación varias veces al día, en la cual habla de atrasos en los pagos. A lo mejor eso es contagio con los atrasos del propio cabildo en la recogida de los desperdicios. Pero la verdad es que la jode tener que aguantar una lata, máxime cuando el que quiere darla y la da carece de razón. Por eso, con todo respeto, me permito sugerir que esa grabación se le ponga al síndico del Distrito Nacional, colocada al teléfono de su residencia, para que juguemos todos o se rompa la baraja. De todos modos, ya preparamos una grabación que va para la sindicatura y la casa del síndico a toda milla…

¿Que la revista de motor se hace para garantizar el buen estado de los vehículos que circulan por avenidas, calles y carreteras? Si usted cree eso, váyase al carajo, pues no es usted más que un buen pendejo a la enésima potencia. La revista es una forma más de recaudar una boronita para el Estado, imagínese usted, a 45 cocos por cabeza. Si de garantías se tratara, no se concediera el jodido marbete ese a la gran cantidad de anafes que circulan por todas partes, con la bendición de las autoridades, para dar un medio de vida a los abnegados obreros del volante, padres de familias cautivas, aunque sea expensas de hacerle la vida imposible a otros padres de familias que sí cuidan de las suyas a tiempo completo. Pero como estamos en esta época tan difícil…