Coctelera

¡Saludo con todo respeto a ese ilustre y esclarecido ciudadano que responde al nombre de Magino! ¡Y qué los hados del destino siempre le sean favorables! Muy bien hizo el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) al apoyar las medidas gubernamentales para enfrentar la violencia, aunque con sus críticas, muy válidas en un partido de oposición. Lástima grande que el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) se limitara a decir que “estudiarᔠlas medidas antes de tomar una decisión. Por eso, Maginito querido, es que tanta gente dice que el PRD de hoy es un partido de ‘estudiantes’…  Al guanajo lo entrevistaron ayer al mediodía por la televisión. Está de acuerdo con las medidas pero quiere que la venta de bebidas alcohólicas, hasta las dos de la madrugada, se extienda al domingo. Ese tiene que ser, sin duda alguna, un zapatero, que no trabajan los lunes. Limitar la hora de venta de las bebidas alcohólicas hasta la medianoche, salvo viernes y sábado, que se podrá rendir homenaje a Baco hasta las dos de la madrugada, es una medida saludable. Y que los colmadones aprendan. ¿Qué derecho hay a turbar el sueño dé gente que duerme para dedicarse al trabajo al día siguiente? La limitación es un trago duro y amargo. Interesa ahora que se le de seguimiento a la restricción y no se juegue con quienes la violan…q El zurdo dominicano Francisco Liriano es una sensación en la temporada de Ligas Mayores. Su récord de doce victorias es impresionante a la fecha. Pero, por favor, no jodan tanto al muchacho comparándolo con Pedro Martínez o Juan Marichal. No le den tanta coba, para que el “mal de ojo” no surta efectos…  Un reportaje de este diario atribuye al ingeniero Frank Hatton haber puesto en operación la primera radioemisora comercial, allá por 1926. ¿Me podría decir alguien qué papel desempeñó en esa primera emisora el señor Julio García Alardo, un conocido optómetra de Ciudad Nueva? No, por nada…  De nuevo se escuchan las voces opuestas a la construcción de una isla artificial frente al malecón de Santo Domingo. ¡Eso es rechazar el “progreso”! Sabe usted, mi querido Magino, cuántas personas se beneficiarían con la construcción de la obra? Miles y miles, sin incluir los técnicos que se lanzarían en paracaidas sobre la jodida isla esa, para evitar asi los trámites de visados, que son tan complicados y costosos, sobre todo costosos, pues hay que mojar más gente que el carajo para que le peguen al sufrido un sellito en el pasaporte…  En la isla artificial no regirán las restricciones para la venta de bebidas alcohólicas. Allí, a cualquier hora del día o de la noche podrán venderse y como el turismo que afluirá a esa vaina lo reclama, nada de controles o los cundangos que vengan a buscar “carne fresca” allí se irán para otros lugares. Quienes habiten en esa isla no tendrán que obedecer a autoridad alguna y así imitarán, en gran medida, a sus vecinos de “tierra firme de la isla de enfrente”. ¿Usted se imagina, Maginito, los bancos privados que se podrán instalar en esa isla, al estilo Gran Caimán? Esos bancos serían asesorados por gente de este lado, experta en convertir pesos a dólares, dólares a euros, y emplear ese dinero no precisamente en la fabricación de dulce de leche relleno de guayaba. En fin, viejo adorado, no permita que falle la construcción de la isla artificial, la cual, en última instancia, podría ser usada como una cárcel de lujo para meter allí una partida de truhanes que todavía caminan por las calles dominicanas, a quienes se les dice señor, cuando deberían vestir el viejo traje rayado o el anaranjado popularizado por el Norte imperial. Que se haga la isla artificial, carajo! Y se acabó.