Coctelera

Me imagino, mi querido Magino, cómo debe sentirse el amigo Chichí Bidó Medina con la actitud que asumen compañeros de partido en el manejo de contratos y otras pendejaditas. Bidó Medina, viejo vagabundón, es uno de los hombres verdaderamente serios con que contamos por estos vapuleados lares y solares. Pero no hay duda alguna de que en esta cosita hay corredores que le hacen pisa y corre al mejor brazo de la liga…  

Los ingleses son la del carajo! Ahora salen con estudios que revelan dizque dormir acompañado hace daño. Bueno, dormir mal acompañado tiene que hacer daño y eso se sabe sin necesidad de estudios. Pero lo que verdaderamente tiene que fuñir al sistema –incluyendo al comunista y al capitalista- es dormir solo y “haciendo cerebro”…   Nadie, que recuerde, le llamaba Nabucodonosor o Noel. Sencillamente era Nabú. Nuestros vínculos amistosos nacieron en el Colegio De La Salle. Siempre se mantuvieron en un plano de respeto. Interrumpidos, esos vínculos, cuando decidió asilarse para combatir al régimen de Rafael L. Trujillo. Los reanudamos cuando retornó al país, sin tomar en cuenta que habíamos jugado en parcelas políticas distintas. Nabú se hizo abogado. Siempre he creído, firmemente, que su asilamiento, a tiros, junto a un grupo de valientes, gravitó mucho sobre los complotados para dar muerte a Trujillo…   La madre de Nabú, señora Gracita Díaz, fue de las personas asiladas en la embajada de Brasil. Doña Gracita era hermana de Modesto Díaz Quezada y el general Juan Tomás Díaz Lozada. Trujillo reclamó a don Modesto y al general Díaz que gestionaran la salida de su hermana de la misión diplomática sudamericana. Ambos acudieron a la embajada para hablar con su hermana. Eligio Bautista Ramos (Mameyón), uno de los asilados, cuenta que la señora Díaz se negó a hablar con sus hermanos y que éstos tuvieron que dejar la misión. Ni siquiera pudieron verla. Trujillo reaccionó airado ante el ‘fracaso’ de sus ‘emisarios’ y sobre ellos descargó toda su ira verbal. Con el paso de los meses, caro Magino, el general Juan Tomás Díaz fue uno de los hombres que se encontraba en el grupo que conspiró y dio muerte al férreo gobernante. Nabú era un hombre sencillo, franco, abierto con sus amigos. Le gustaba el juego. Fue ganador de una loto millonaria. Mucha gente se sorprendía cuando se enteraba de que Nabú era uno de los jugadores de poder que formaba la peña que sostenía papá en su residencia, en la cual ‘militaban’, entre otros que recuerdo, Jaime Guerrero Avila, el odontólogo Correita, Cirilo José Castellanos cuando se encontraba en el país, el doctor Mario Irrizary, don Baba Henríquez y mi sobrino Villi, escrito así y no Billy como todos lo hacemos. Pese a que hay personas que se sienten lastimadas cuando se sacan a relucir cosas de un pasado que nadie puede sepultar, pongan en récord que esa amistad de Nabú con don Cucho no era cuestión accidental, pues el padre de Nabú y mi padre habían sido íntimos amigos, amigos separados por la política, cuando Noel Henríquez rompió nexos con Trujillo y se fue al exilio a combatirlo. Se explica, de esa manera, la vinculación entre un antitrujillista como Nabú y una persona que estuvo al lado de Trujillo, desde que se alió a éste, hasta el último día de vida del dictador…   Ayer tarde, cuando su entrañable amigo Pancholo me llamó para darme la noticia de la muerte de Nabú y pasó el teléfono a mi querida Chana Díaz, sabía que había culminado el drama para el viejo amigo, fulminado, en un mes, por un cáncer de hígado. Quienes quisimos a Nabú lloramos su partida, pues es la partida de un hombre bueno. Paz a sus restos…   Cuando se ponga fin al grado a grado, el ingeniero Roque Napoleón Muñoz (Polón) irá a dar gracias en el Santuario de Higüey. Marchará a pie desde el Parque del Este, con un frío-frío de jagua y melao en las manos. Le apuesto, Maginito, a que no hay un ingeniero en el país que haya fustigado más el grado a grado, aunque por ese sistema fueron construidas la Muralla China, la Catedral Primada de América y el Circo de Toma. Bye.