Coctelera

“Diputados tomarán receso hasta el 8 de mayo. ¿Recesarán los pagos a los miembros de la Cámara Baja hasta esa fecha”? Farmacia Mella…. ¿Qué casi todos los dominicanos creen que hay corrupción? ¡País de incrédulos!”. La mismita farmacia… Leo, mi querido Magino, que un gran porcentaje de criollitos afirma que el gobierno no sabe cómo resolver los problemas que nos aquejan. ¡El gobierno sí sabe, viejo pendejón! Lo que pasa es que no se puede estar bien con Dios y con el Diablo al mismo tiempo…. Ya tenemos “Libro de Extranjería”. Así lo decidió el pleno de la Junta Central Electoral (JCE). Que se preparen, ahora, los miembros de ese tribunal, para que aguanten cajeta por parte de quienes se hacen llamar “amigos de Haití”. Se podría recomendar al equipo que dirige el magistrado Julio César Castaños Guzmán que adquiera enormes cantidades de antimateria, para que se proteja. Desde que se habló de crear ese “Libro de Extranjería”, le abrieron los fuegos a la JCE y de allí sólo se quería que se conocieran las supuestas fallas no los supuestos logros. ¡Y logros los hay! Cuanto pasa, Maginito querido, es que los haitianófilos del patio y los del extranjero, no quieren registro de nacimientos de hijos de indocumentados, sino nacionalidad dominicana para ellos. ¡Congratulaciones a la JCE y fuego a la lata!….  En estos días, mi estimado viejo lector, mucho se habla de la Feria del Libro, de la remodelación de la Biblioteca Nacional. Y al mismo tiempo, se escuchan críticas por el hecho de que el gobierno emprende obras que, según sus adversarios, no son prioritarias. Dígame una cosa, ilustre ingeniero retirado, ¿eran prioritarias, cuando se erigieron, la Biblioteca Nacional, el Museo del Hombre, el Teatro Nacional, el Museo de Historia y Geografía? ¿Cuánto se necesitaría hoy para dotar al país de una Plaza de la Cultura? Lástima grande que el entonces presidente Joaquín Balaguer, por “prudencia política”, no le marchara al edificio donde se alojan las oficinas de la embajada de los Estados Unidos, para construir allí, como le propusieron, un Planetario. Las críticas a obras como esas vendrán siempre, con buenas intenciones unas, para joder otras. Se alegará la falta de recursos para la educación y la salud. Y para educación y salud, todo el tiempo faltará dinero. Eso no quiere decir, mi querido Magino, que se respalden locuras y se descuiden aspectos vitales para la nación, como son, precisamente, la educación y la salud. Pero si los gobernantes no se taponan los oídos, muchas obras jamás se realizarían. La gran paradoja reside en que esas obras, hoy de “relumbrón”, son apreciadas en cuanto valen por las futuras generaciones…. Rehabilitar el que podríamos llamar nuevo puente Juan Bosch costará 36 millones de pesos a los contribuyentes. Allí hay que reponer más cosuanitas de metal que el carajo, la mayoría de ellas robadas, de manera impune, por unos ladronazos que parecen sentirse muy bien protegidos. También me dicen que se debe reparar el puente Juan Pablo Duarte, al lado del Juan Bosch. Ese puente también ha sido víctima de exportadores, perdón, de depredadores que han convertido el país en un vendedor de cobre en playas extranjeras, sin preocuparse de que cuanto cobre necesitamos, cobre tenemos que importar. Pero todo sea en aras del bienestar de gente a la cual no le importa, para nada, el sufrimiento de sus compatriotas. Total, vivimos en una sociedad en la cual al ladronazo que exhibe riquezas le abren las puertas de los clubes sociales y muchos cabronazos se quitan el sombrero, cuando sombrero usan, para saludarlo en calles y avenidas. No importa, Magino, algún día, algún día…  El Senado de la República acaba de honrar a un prestigioso médico dominicano, al doctor Héctor Jiménez. Jiménez, producto de un humilde pero laborioso hogar de Dajabón, vino al mundo en 1947 y desde hace más de treinta años ejerce la profesión de médico en Miami, Florida. Allí disfruta de un prestigio enorme como internista, especialista en enfermedades cardiovasculares. Son muchos los dominicanos que han puesto su salud en manos del doctor Jiménez. Y ser dominicano, para este profesional que honra a su país y honra el ejercicio médico, es un timbre de garantía. Al honrar al doctor Jiménez, el Senado se honró a sí mismo….  La Secretaría de Estado de la Juventud entregó a la comunidad de Elías Piña un estadio de béisbol completamente remodelado. Es una obra funcional, sin lujo alguno, una obra que permitirá el esparcimiento de la juventud fronteriza. La Secretaría de la Juventud había prometido la obra y en pocos meses la entregó a la comunidad. ¡Qué muchos funcionarios como el secretario Manuel Crespo necesita a su lado el presidente Leonel Fernández!