Coctelera

¿Qué el Estado contrata una compañía privada para que venda sus propiedades y cobre las que disfrutan particulares? Eso tenía que venir, tarde o temprano, por más que se discuta, dada la irresponsabilidad estatal en el manejo de lo suyo. 0 usted olvida que, desde años ha, se dice que el Gobierno no tiene dolientes. Esta operación puede ser el inicio para organizar cuanto tiene el Estado. Y pagarle un 15 por ciento a quien vende propiedades estatales y entrega el dinero de la venta al Estado, no es tan dañino. Los otros cobros generarán un 10 por ciento para el cobrador, lo que tampoco es oneroso. Eso sí, Maginito, a cobrarle a todo el mundo, al menos a quienes figuran como deudores en Bienes Nacionales. No se olvide usted que hay camajanes que tenían tres y cuatro viviendas de los proyectos construidos por el gobierno de Balaguer. Esos “propietarios” soltaban el primer pago y después nananina. ¿No es justo cobrarle a esa partida de carajetes? Casos se dan, según se afirma, de gente que sacaba una y dos viviendas de cada proyecto a inaugurar, sin soltar un solo centavo. Cabe suponerse que para Bienes Nacionales y la compañía que hará los cobros no habrá mucho problemas en identificar a esos tiburones de la bahía y hacerlos pagar cuanto deben. Desde luego, mi querido Magino, sería muy saludable que el Gobierno dijera quienes conforman la Empresa Nacional para el Desarrollo, S.A., cuál es la solvencia moral de esa gente. También sería muy saludable la publicación del contrato suscrito entre el Estado y esa compañía. No joda, viejo charlatán, los mala pagas, a pagar, pues en manos del Estado serán unos eternos cuberos… ¿Qué Chávez, el presidente venezolano, hará una gira para tratar de salvar el planeta? El señor Chávez, dicho con todo respeto, no es paciente del doctor César Mella… Cuando el fiscal del Distrito Nacional atribuye a licores y a los juegos de azar una cuota en el aumento de la violencia, quizás el fiscal no se da cuenta de que le mete un cajetazo al gobierno al cual le sirve. Vale preguntarse, mi querido Magino, ¿no es el Estado, acaso, el principal fomentador de los juegos de azar? ¿O usted cree que la Lotería Nacional es un pastilla de clorato? Aquí lo único que falta es hacer un sorteo para los niños, especie de matineé del azar. La Lotería tiene sus juegos y no hay banca que pueda funcionar sin su autorización. Entonces, ¿de qué carajo nos quejamos?… Escuché ayer al querido amigo y colega Geomar García en “Hoy Mismo”. El agudo periodista reveló que la Cámara de Diputados había pensionado a un señor que fue legislador durante…¡tres días! Eso, Magino querido, se llama justicia social, ya que no hay de la otra. No podemos quejarnos del espíritu de solidaridad que impera en la Cámara Baja y es una lástima que ya se preparen para archivar medidas muy justas tomadas por ellos. Los diputados deberían pensionar, también, a los vendedores de chichiguas que sólo pueden trabajar una semana —la Santa— cada añito. Eso sería muy aplaudido por toda la sociedad que ve cómo legisladores que se van quieren dar notaciones de amor a su pueblo. Pero, entonces, ¿por qué será que el país quiere sacarlos a empujones? Lo único lamentable es que los come-solo solo sean eso, come-solos, por braguetas flojas. ¡Y qué me perdone el morenito Euclides… El Nacional tituló ayer en primera página que el “concho” tenía seis tarifas distintas para el cobro a los pasajeros? ¿Y qué? Es una lástima que no sean diez, para ver si es verdad eso de que del caos emerge la luz. Me da brega creer en esa vaina, pues si fuera así, aquí no habría apagones. Que vengan más tarifas. Que el concho siga jodiendo la paciencia. Que desde la huelga de 1961, el gobierno le tiene miedo a los choferes… Magino querido, le apuesto que con la intervención de Leonel se resuelve el problema DGII y la venta de Verizon. Se llegará a un acuerdo satisfactorio, pero eso sí, recuerde que el mexicano Slim no es ningún pendejo. Si lo fuera, no será uno de los más ricos del mundo.