Coctelera

¿Por quién doblan las campanas? Maginito querido, recuerde a Hemingway: “doblan por ti”. Por eso, caro viejo, nuestro dolor es el dolor de las familias de Virginia que acaban de perder seres queridos en una tragedia que es difícil de explicar…

El tarugo pregunta a su hijo: “¿Qué quieres ser cuando llegues a grande?”. El crío se ríe y responde: “Oh, papi lindo, eso está ya decidido. Voy a ser pirata para robar cables como un desgraciado”. Amén…  Por cierto, Magino, llama la atención una historia que veo en “Diario Libre”: las Fuerzas Armadas desmantelaron una unidad creada para combatir el robo de cables y de combustibles. La unidad funcionaba a petición de Tricom y Codetel, las dos víctimas favoritas de los ladronazos de cables de cobre, que constituye un rico filón de exportaciones para unos cuantos vivos. La unidad laboraba de común acuerdo con las Aduanas y había logrado frenar un tanto el robo que escandaliza, dado que revisaba, minuciosamente, los furgones que eran embarcados. De todos modos, la situación es de salvamento, pues los diputados tienen bajo “estudio” un proyecto de ley que regula las exportaciones de cobre y otros metales. Desde luego, parece que el “estudio” es algo tan difícil de realizar, que no se duda una llamadita a expertos internacionales en la materia para que asesoren a los sesudos legisladores del barrilito. Sin embargo, Maginito adorado, ¿no resultaría más barato para la nación la aplicación del tolete a los ladronazos que se enriquecen con cables ajenos? No, por nada…q El aspirante a la nominación presidencial por el PRSC, ingeniero Eduardo Estrella, parece que se desayunó con ajíes caribes y soltó fuego bucal. Pero aún así se le recomienda que tenga mucho cuidadito con su colega Amable Aristy Castro, quien también aspira la nominación. Si Eduardo se descuida con Amable, lo pasean a dos manos. Fíjese usted, viejo verde, en noviembre pasado, Eduardo contaba con el 46.3 por ciento de las simpatías intrapartido, mientras que Amable marcaba el 18.7 por ciento. Ahora mismo, Maginito, en la encuesta Gallup-Hoy, el ingeniero cibaeño dispone de 35.3 por ciento, mientras que Amable logra un 25.6 por ciento. Es decir, viejo contable, Eduardo dio su bajón mientras que Amable subió un 7 por ciento. Ojo al Cristo… q  Este es un país del carajazo, que no aprovecha ni siquiera las facilidades que otorga la Real Academia de la Lengua Española a la hora de modificar o ampliar el vocabulario castizo. El gobierno, por ejemplo, arma un gran escándalo cuando dice que descubre una “mafia” que cuadra sus ingresos depredando el departamento de pensiones de Hacienda. Se habla de que acusaron a Juan de los Palotes, que Trimbilín está prófugo y muchísimas pendejadas más. Y de buenas a primeras se notifica, vía judicial, que el caso es “complejo”. Pero no se atreven, los ilusos que buscan sancionar delitos, que se someta a la consideración de la Academia una propuesta: que el vocablo complejo sea sinónimo de latrocinio. Se dice que fulano es un vivo, pero nadie osa pedir que vivo y atracador signifiquen lo mismo. ¿Y qué decirle del adjetivo hábil? Ya es sinónimo, extraoficialmente hablando, del sustantivo gato. Usted oye decir que Lagarto es una “navaja” en materia de importaciones. ¿Por qué no usar el vocablo correcto, gritando que Lagarto no es más que un vulgar contrabandista? Aleluya… Empresarios del transporte que se hacen llamar sindicalistas, afirman que no pidieron al gobierno que aumentara el precio de los pasajes en guaguas. Pero que lo aceptan. ¡Buenos charlatanes!…  La Oficina para el Reordenamiento del Transporte asegura que dispone de un estudio en el cual se revela que el 67 por ciento de los camiones que operan en el país son obsoletos, que ya cumplieron su período de vida útil. ¿Y que haremos ahora? ¿Pedir al gobierno que adquiera una flota de camiones en Brasil, donde todo lo fían, para regalarlo a los camioneros, también sufridos obreros del volante? Y entre esos camiones agónicos, mi querido Magino, ¿se encuentran aquellos que tienen el derecho de exclusividad para sacar cargas del muelle, impidiendo hacerlo a los dueños de la carga si disponen de sus propios vehículos?…  Dice el presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada, el señor Lisandro Macarrulla, que los intereses frenan el desarrollo del país.  ¡Maginito, bingo! Eso, dicho por el CONEP no necesita comentarios de especie alguna. Así, pues, a aceptar el criterio sin discusión de especie alguna. Amén…    Magino, qué derecho tiene un Congreso a dictar una ley por virtud de la cual se aumente el 30% del sueldo a los empleados públicos y privados.