Coctelera

Maginito querido, el diputado Demóstenes Martínez, del comesolismo de Santiago, declaró que “nosotros pensamos que la sangre en los medios de comunicación hay que controlarla”. ¡Bello pensamiento! Pero, ¿no sería más importante, acaso, controlar el derramamiento de sangre en la geografía nacional? El legislador oficialista defiende un proyecto de ley -de su autoría- que sancionaría a los medios de comunicación social que presenten “imágenes sangrientas” en sus páginas. Y se supone que, también, a través de las pantallas de la televisión.

El diputado del come-solismo cibaeño descubrió parte del hilo en conitos cuando dijo que ningún medio norteamericano publicó fotos de cadáveres cuando ocurrió la tragedia del 11 de septiembre en las torres gemelas. Olvidó la otra parte de ese asunto, decir cuál legislador estadounidense presentó un proyecto de ley para lograr esa medida….q Salvo algunas excepciones, nunca he favorecido el abuso de la publicación de esas imágenes sangrientas y grotescas. Pero mucho cuidado, caro Magino, con esos proyectos bienechores que pueden colocar cortapisas al libre ejercicio de la libertad de prensa. Recuerde, Maginito, como está construido el camino hacia el infierno…. Ya si es verdad que nos jodimos.

En la zona fronteriza aparece un sacerdote que está preocupado por el patrullaje, por tierra y aire, que realizan efectivos del Ejército Nacional. El cura pide que el patrullaje nunca sea usado para deportar inmigrantes haitianos indocumentados o ilegales, en lo que él llama forma “masiva”. Lo bonito del caso es que una de las misiones fundamentales del patrullaje es contener la migración ilegal procedente de Haití, conjuntamente con la vigilancia para evitar el tráfico de armas de fuego y de estupefacientes. Por cierto, Maginito, ya que hablamos de la migración ilegal, hay que recordar el costo económico que tiene para el país la migración ilegal. Sería bueno, por tanto, que el curita agresivo viera o recodara una película proyectada en la pasada Semana Santa, “Las Sandalias del Pescador”, con Anthony Quinn. Sería muy oportuno que sacerdotes “de avanzada” lucharan por aplicar el discurso final que en la cinta presenta el Santo Padre: la entrega de todas las riquezas de la Iglesia, en todas partes, si eso fuera necesario, para evitar una catástrofe provocada por el hambre…. El dirigente político Hatuey Decamps está dado al diablo con el asunto ese de la reelección presidencial. Hatuey, mi querido Magino, es un hombre muy coherente en esa materia. Le dio cambimba a Hipólito Mejía en la pasada administración y ahora tampoco perdona. No se trata, viejito vagabundón, de que la reelección es una cuestión del peledeísmo.

La reelección es algo que compete a todos los dominicanos. A los que la favorecen. A los que la adversan. Hatuey está entre estos últimos y ejerce muy bien sus derechos…. Volvemos, mi caro Magino, con el tema haitiano. Recuerde usted que le dije, cuando se inició la vainita esa de Sonia Pierre o Solain Pie, que la misma desataría una tormenta, especialmente a nivel internacional. Es innegable que quienes forman parte del movimiento pro haitiano y anti dominicano, manejan sus asuntos con gran habilidad, en contraste con la generalizada torpeza que empleamos los dominicanos. Ahora mismo, caro Magino, para dar su respaldo (?) a la señora Pierre o Pie, se organizan piquetes, desfiles, marchas y veinte mil firmas más, actos en los cuales se acusará a la República Dominicana de ser un país racista, que discrimina y explota a los haitianos…. Mientras todo eso ocurre a nivel internacional y por aquí se agachan los haitianófilos, mientras todo eso sucede, repito, las fuerzas mayoritarias de la nación se quieren ocupar del expediente de la señora Pierre o Pie. El caso de esa señora entretiene a mucha gente, gente que no se da cuenta de que la migración ilegal continúa preocupando a muchas autoridades que nada pueden hacer para contenerla, pues todos sabemos qué pasa por ese aspecto de la cuestión. Sonia Pierre o Solain Pie tiene que reírse a todo dar, pues ella nada teme. Y no puede temer a resultados de hechos acaecidos hace más de cuarenta años. Nada le impide seguir la defensa de los derechos de los haitianos en territorio dominicano. Nada le impide seguir concitando el apoyo de fuerzas que siempre han adversado a los dominicanos y ahora lo hacen con más fuerza. Las autoridades dominicanas, tímidas como de costumbre, amagan y nunca dan. No se atreven a referirse al caso de Sonia Pierre o Solain Pie. Tampoco a enfrentar la migración masiva de indocumentados haitianos por todo el territorio nacional. Prefieren que el circo distraiga su atención con Sonia Pierre o Solain Pie. Parece que no comprenden que esta mujer es una. Los que entran y no se van son miles. ¿Quién sale ganando? Sonia Pierre o Solain Pie, sin duda alguna.