Coctelera

Buenas, mi querido Magino. Me dicen que en Masachusets (vamos a escribirlo así, como suena), un árbitro prohibió hablar español a los componentes de un equipo de béisbol de Pequeñas Ligas. ¡Bárbaro! Pero nada de eso impide que, a la corta o a la larga, los jugadores saluden al árbitro con el grito de “son of bitch” o se lo digan en el español de goleta que pueda entender el carajete gringo. ¿No sería mucho mejor, don Magino, que el árbitro en cuestión iniciara una campaña para que en las escuelas se enseñara buen inglés a los hispanos?…

Leo que astrónomos imperiales acaban de anunciar, oficialmente, el descubrimiento del planeta UB313, el décimo de nuestro sistema solar. Se supone que ya los halcones deben tener listos los papeles para proclamar el derecho de propiedad de la nueva cosuanita y en este caso vale lo de lo ví primero. Lo único lamentable es que esos halcones no estrenen el planeta con un tremendo viaje de ida…

A lo calladito, mi querido Magino, Jode Norte, Jode Sur y Jode Este prestan un gran servicio a la ciudadanía, pues ofrecen unos apagones de rompe y raja, lo cual hace mucho más agradable la fresca temperatura que disfrutamos en los últimos días, quizás no tanto como la disfrutan, de costa a costa, en el Norte bravío y abusador. Pero con temperaturas de hasta 33 grados, no me fuñan la pista con eso de usar poca ropa o ropa ligera y tomar muchos líquido. Los apagones que nos brindan las Jode resuelven todos los males y como todo está tan oscuro, se puede andar encueros por todos lados. Eso sí, ese servicio eminente de nuestros proveedores de energía hay que pagarlo y bien caro…

Me dijeron anoche, mi querido Magino, y de muy buena fuente, que contrabandistas que proyectan crear una asociación que defienda sus intereses –que son los de la colectividad– se encuentran prácticamente acuartelados, a la espera de que se anuncien las medidas que conformarán la reforma fiscal. Un portavoz de los contrabandistas, que pidió reservas de su nombre por razones muy obvias, ninguna de ellas por temor a las autoridades, manifestó que los contrabandistas también tienen asesores y abogados consultores, además de economistas de prestigio a su servicio. Expresaron que ese derecho no se lo conceden solamente a los grandes empresarios, que tienen un huidero que manda madre ante las reformas que vendrán, y que desean imponer ellos mismos para salvar la patria…

El chusco lee, en un supermercado, que una bandejita conteniendo limoncillos cuesta 25 pesos. Su reacción fue la siguiente: “Nadie duda que hemos perdido todo el respeto al dinero. En mi niñez, con veinticinco pesos –que era el salario de un mes para la mayoría de la gente– comprábamos el solar donde se encontraba plantada la mata de limoncillos”. Por cierto, Magino, cuídese de las manchas que deja el limoncillo, que eso no perdona…

Los jefes de Estado de la región de por aquí reclaman ayuda internacional para Haití. Mire, Magino, si por peticiones fuera, Haití ya sería una nación superdesarrollada. Pero la verdad es otra y a base de pura retórica la situación de los vecinos se agravará, cada día más, y la nuestra ni hablar, pues por aquí soportamos cuanto pasa en Haití, mientras los gringos, los franceses y los canadienses ríen a mandíbulas batientes. ¡No, joda nadie!…

Se sugiere que se aceleren a los juicios por corrupción. ¡Más retórica! y los gatos ahí, a la espera de la valeriana…

Al colega Rafaelito Molina Morillo le enviaron una cartita, que él publicó ayer, cuyo texto le pone los pelos de punta a cualquiera. ¿Que toman la verja perimetral del Parque Independencia para colocar anuncios comerciales y hasta con luces para que se vean mejor? ¿Y quién carajo –y cuáles son los carajos- que autorizan eso, pues alguien tiene que hacerlo? La verja se usó, recientemente, para una tremenda exposición gráfica que ojalá hubiera sido permanente, pero de ahí a anunciar hasta condones –y eso vendrᖠhabrá una gran diferencia. Mire, Magino, lo único que se puede hacer en este caso es esperar que se hagan esas barbaridades y entonces, con una tropa de choque, acudir al sitio y destruirla, pase lo que pase. ¿O es que también se permitirá que se “industrialice” un recinto que guarda los restos de los Padres de la Patria, que a lo mejor estuvieran más a gusto donde fueron colocados en 1944? No perdamos tiempo pidiendo intervención policial o cosa por el estilo. Mandarria y se acabó.